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BUCANERITA

A veces.

A veces.

A veces te levantas, piensas en el día que se te presenta y...te viene a la mente la monotonía de los días. Te sientes apática, en ese momento las ilusiones no acuden a ti. Entonces pones la música, que no sea romántica, pues te puedes poner triste. Música movidita y, escuchándola te sientes como el agua, como el viento, navegando...Danzando con tus manos, tu cabeza, tu columna, tus caderas, tus rodillas. Con tu impulso.

Con graciosos movimientos te sientas ante el ordenador y comienzas a danzar con tus dedos, dejando tus sentimientos en una página, en una hoja...

Sakkarah

La hoja...

La hoja...

La hoja deslumbrante, con sus destellos que parecen fantasía, se va clavando dentro. Un corte limpio, mortal de necesidad, y ese dolor infinito que no se localiza.

En lo profundo, la mirada; impermeable a las aguas marinas. En el éter, imperturbable ante las pequeñas partículas que arrastra el aire. Y esa luz lejana, intermitente, que deja caer la vida como cera derretida. Nada se puede deducir de lo arcano.

Vibra en mi esta ansiedad desconocida. No es placer, es perdición. Un no saber dónde alojar los nervios.

Y el mar, sereno calla. Despiadada esta naturaleza que me da la espalda, que no me habla. La inmensa belleza vuelve su mirada altiva, y no localizo este infinito dolor.

Sakkarah

El mar.

El mar.

El mar, su inmensidad,
su fiereza, su sosiego.

Mar azul
reflejo del amor de mi alma,
sereno como mi ternura,
fiero como mi dolor,
inmenso como mi corazón.

Mar de mis sueños,
por donde surcó el velero
de mis sentimientos.

Mar bravo
que me hizo naufragar.
Este dolor me ahoga
y doy en la isla de la soledad.

Soñaba sentir la piel de mi amado
al contacto de tus aguas,
vivir bellas historias de amor
en las arenas de tus playas.

Mar, acoge mi sentimiento
en el fondo de tus aguas,
junto a los tesoros perdidos.

Sakkarah

Maga

Maga

Soñadora de aves y cielos rasos, flotaba en la neblina de la vida. A su vista aparecieron unas palabras, danzando en melodías angelicales: " Eres maga" Asombrada las repetía una y otra vez haciéndolas hueco en su mente. "¡Maga!" No era un sueño, no.

Asombrada ante esa presumible realidad, se dijo que la voz de su conciencia no la había engañado. Tendría que asumir su papel. Se miró sus finas manos, con sus caricias no pararía de modelar elixires de amor con lazos de sueños.

El cansancio tiró de ella llevándola a recostarse con los ojos entornados. Dormir...un profundo sopor se apoderó de ella. Daba igual, despertaría con toda la hermosura repartida con elixires y pócimas. Iba a llenar el mundo de amor.

Al despertar, sus ojos relucían con sólo pensar las maravillas creadas por sus manos de maga; pero...¡No podía ser! ¿Qué había pasado? Hombres ciegos pululaban a su alrededor, sólo veía cegueras, arcadas y vómitos ¿Qué pasaba? Las letras danzaban acusadoras, se abalanzaban contra ella...Repetían incesantemente juicios horribles. No podía defenderse. ¿Qué había hecho? Sólo acarició con sus manos...¡Veneno!, la gritaban, ¡sólo repartiste veneno!

Asustada, ya no sabía que camino tomar, Miraba sus manos húmedas de llanto, del llanto amargo de haber fallado. No era maga, sólo fue un sueño. Se sentía cerrada entre paredes sordas. ¿Qué hacer? Cerró los ojos repitiéndoselo. Al abrirlos sólo vio un sendero angosto y largo que conducía a un paraje sin salida. Allí había un gran letrero que decía: "Paraíso de las brujas"

No, no la habían dejado otro camino. Ella se convirtió en bruja

Sakkarah

Propósitos

Propósitos

En el camino hacia el fin
quiero ir bordando estrellas,
dibujando espumas de mar.

Guardaré la caricia sólo
para quien venga a mi encuentro.
Será entregada en regalo de sueños

Melodía de violines acompasará mi marcha,
en danza armónica caminaré
y en concha de nácar habitará mi alma

Gasa transparente será mi vestido,
revestido con perlas de espera.
Aun queda la eternidad

Sakkarah

Me aparté.

Me aparté.

Me aparté del mundo adentrándome en los seres. Allí existe el mayor daño, mayor miseria.

Aún no se me abrieron los ojos de terror. Sólo una zozobra en mi alma cuando el eco de la vida susurra algo en mi oído.

Las ánimas sólo armonizan. El mundo con sus ruidos es el que trae la llama que todo lo incendia.

¿Soledad?, no; sólo hay vínculos.

Sakkarah

Te alejas.

Te alejas.

Te alejas sin un adios,
pero estás conmigo,
muy dentro,
donde tú no te sientes
pero mi corazón te cuida

Serás la gota de agua salada
que se desliza por mi mejilla
y el nudo intenso
que paraliza mi estómago

Serás la imagen
al entornar mis ojos
y la luna que mira
mi tristeza en los amaneceres

Estarás en la estrella
que no responde a mi interrogante
y en el sol que acaricia
mi piel en la mañana

Te vas,
pero nunca has estado más cerca

Sakkarah

Un día...

Un día...

Un día por sorpresa, como suelen pasar las cosas, cuando no te las esperas; me encontré con él. Quizá al describirlo nadie creería como es, porque yo le miro con los ojos del amor.

Uno no se engaña mirando con amor, al contrario, es la forma con la que conocemos en verdad a esa persona, cuando amamos.

Me adentré en un mundo diferente, en una vida desconocida para mi. Me costaba, porque entré en los caminos de la lucha y yo no tenía más armas que el amor. Siendo siempre la gran perdedora. Pero vivía, de una manera diferente, con sentimientos desatados,¡vivía!

Soy la gran inocente, la aún niña, pero no había conocido la magia y él me guió por los caminos del misterio, de la magia del amor y de la vida. Volaba por nubes que rozaban las estrellas, me columpiaba en lunas enamoradas. Su interior era mágico. Me costaba conocerle, pero aprendí mucho de él. El amor me hizo comprenderle y adorarle tal y como era.

Dio sentido a mi vida, se ha hecho mi vida y yo quisiera ser el sentido de la suya, su sueño. Un soñador...el soñador que quiero que me acompañe, para soñar a su lado.

Sakkarah

Víctima...

Víctima...

Víctima en altar de oro forjado en mi corazón. Invoco tu presencia ante mi ánima desierta y oscura.

Necesito del murmullo ensordecido y sosegador de tus palabras. Pido a la luna me abra tu corazón, asiente sin sarcasmo a esta demanda. Quiero recuperar la paz y el silencio al presentirte, sentir ese escalofrío que recorre mi cuerpo como si me hubiera recuperado de un peligro que me acosara.

Quiero dejar atrás las ruinas de una pena sangrante.

Sakkarah

perdida

perdida

Ella corría, la habían obligado a salir huyendo. Iba sin sentido, a la velocidad del rayo, sin tener un lugar al que dirigirse.

Llegó a una explanada de letras, caminó despacio por ellas. Quizá allí se podría refugiar. Cuando empezaba a sentirse tranquila, la sacó de su sosiego la voz de la envidia que la gritaba amenazante ensañándose con ella. Vuelta a partir...

El paraíso del amor estaba perdido, el sol se hizo el desentendido sin acogerla en sus brazos. Siguió corriendo hasta llegar al río, con sus aguas cristalinas de la amistad, que llevaba en su sonido el eco de la palabra mágica, la que arropa y acompaña. Le pidió ayuda mientras se miraba en él. En sus oídos la eterna canción de la promesa, del amigo. Pensó arrullarse con ella, pero sus aguas le devolvieron la imagen de la indiferencia que aleja.

Perdida y sin norte, ya sólo supo correr por la vida para ganarle la batalla al tiempo.

Sakkarah

La naturaleza y yo.

La naturaleza y yo.

Identificarme con el cielo, pensar en mi inmensidad, en la inmensidad de mi mundo interior. La inmensidad de mis pensamientos, de mis sentimientos. Elevarme hacia él, despegarme de la tierra tan material.

Ser una estrella, una estrella de luz. ¿Cómo serlo? Creando felicidad, creando sueños para que los demás puedan vivirlos. Alumbrar con una luz artificial creada para los demás. Mi luz se apagó, ya no me alumbro a mi misma ni a lo que más amo. Pero puedo ser estrella que consuela. En las noches, cuando miraba las estrellas y tenía una a la que le hablaba de él, cuántas cosas le pedía. Creía que mi estrellas me alumbraría siempre, pero se apagó. Seguramente es que él jamás la miraba, jamás me vio entre las estrellas. A él le gustaban las estrellas fugaces, y con ellas viajas. Yo no soy estrella fugaz, alumbraba fija en el firmamento. Mi luz se apagó, pero ahí sigo, donde no me ven velando por él.

Blanca como la luna. Mi alma es blanca como ella, sin asomo de maldad, sin deseos de mal hacia nadie. Cuantas veces me columpie en la luna llena de felicidad. Cuantas veces le contaba mis cosas, le hablaba de las caricias…Ahora en las noches, cuando la miro, entorna los ojos, se que le produce tristeza verme sola. Sé que echa en falta que vaya a acariciarla y contarla mis sueños. Ya sólo te miro luna, pero te miro con amor

Verde como la hierba, sentirme naturaleza. Me produce serenidad perderme en ella. Antes cuando me recostaba sobre la hierba, me ponía a soñar, ahora me recuesto, boca abajo y la riego con mis lágrimas.

Los pájaros con sus bellos trinos. En el pueblo, al despertar los escuchaba. Me encantaba oírlos, me traían melodías de amor, caricias y me quedaba extasiada, serena. Ahora me traen cantos de consuelo, no puedo oír esas bellas melodías, pero cantan para consolarme. Son mis amigos, saben que me gusta el vuelo, que viaje muchas veces con ellos por el espacio

A lo lejos, la inmensa montaña, desafiante y bella. La montaña de los sueños que no pude escalar, en donde se pierde esa brisa de caricias que venía a mi a menudo y el viento que me traía la fuerza de la pasión. Allí quedaron con ella y en ella estará a menudo mi gran amor

Sakkarah 2003

El territorio de tu piel.

El territorio de tu piel.

Ir demarcando el territorio de tu piel,
hacerlo mío con la marca de mis labios
y que no olvides.....

Paraíso tus caricias,
tu aroma inconfundible
y ese latido de tu corazón,
tan importante para mi,
el que acelera mi pulso

Un huracán en mi alma
tus dulces susurros,
tus manos olas que bañan mi arena
y me hacen aferrarme a tus costados
sintiendo la humedad de tus besos,
tan únicos, tan tuyos....

Quiero olvidar el mundo
perdida entre tus brazos, mi amor

Sakkarah

Una distancia.

Una distancia.

Una distancia que el corazón recorre con prisas, quedando yo suspendida en la espera de su retorno con las primicias.

Bombea la sangre cuando a mi llegan tus noticias, haciéndome sentir viva, y una fuerza apasionada me retorna a la juventud. Los muros que construía, en piedra, para el olvido, se tornan frágil cristal que cae con el eco de tu palabra.

Sin llegar a ver el humo tras pensar en nuestro nuevo encuentro, ya me abrasa la llama al recordar tu tacto. Tracé un mundo donde esperarte, y en el habito.

Sakkarah

¿Qué es la juventud?

¿Qué es la juventud?

¿Qué es la juventud? Nos lo tendríamos que plantear bien. La juventud no sólo es un cuerpo joven de poca edad. Lo más importante es la juventud del espíritu.

A veces pienso: se me está pasando la vida, que pocos años me quedan?.pero hoy, estando en una cafetería, me di cuenta que pueden ser muchos, que se puede ser muy feliz hasta bien mayor. Había varias parejas de ancianos, no eran matrimonios, seguramente serían viudos o...sabe Dios ¡¡Que felicidad derrochan!! Son parejas enamoradas. Yo los veo muchas veces y me fijo en ellos, ya que me resulta gracioso ver como sienten celos y...como es el amor en ellos. El amor en ellos, es como el amor a cualquier edad. No aman menos. ¿Quién dice que una persona madura puede sentir menos pasión que una joven? El sentimiento es exacto, simplemente hay que tener un corazón abierto al amor y menos apegado a otras cosas

Me fijaba particularmente en una pareja que estaba solita...Ese hombre soltaba amor por los ojos, que ilusión se le veía.¡¡ Qué envidia!! Quiero llegar a viejita amando así

Sakkarah

Las ascuas de la noche.

Las ascuas de la noche.

Las ascuas de la noche se incendian al llegar el día. Todo arde bajo su nombre.

Llena de caricias para aliviar, de palabras...Quiere curar sus heridas, pero no cierran.

A través de la poesía, de la distancia, intenta ver; y a su mente van acudiendo sorpresas tristes que hablan de lo oculto. Y lo que se tejía detrás aparecía ante sus ojos lleno de luz, de claridad.

Todo lo que para ella era negado, todo sucedía en un lugar cercano. Y dolía...

De nada valía juntar palabras para el amor, si él las arrinconaba. Su tiempo era para componer junto a un amor que no era ella. El ya tenía sus lecturas.

El cuerpo en llamas de la diosa, se desnudo del fuego al deslizarse el agua. La lluvia de la desilusión dio paso a la desnudez mas cruda.

Sakkarah

La claridad se fue.

La claridad se fue.

La claridad se fue,
no sé si era noche
o era un sueño de amor aislado,
vivido.
Quizá ocultó al sol por su belleza.

La música debía sonar,
digo debía,
porque yo solo oía la melodía de tu corazón,
la más bella de las músicas,
su latido

Mil palabras pronunciadas,
que no se entendían.
Palabras de amor
salidas de lo más profundo del alma.
Los oídos no alcanzaban a memorizarlas.
Las registraba el corazón como un secreto

Bellas plumas blancas, pequeñas.
Plumas de felicidad caían en el ambiente.
Las plumas de los sueños,
de los ángeles enamorados

Sentir el peso de tu cuerpo,
tu aliento, tu piel...
No quiero apartar ese peso tuyo de mi alma,
era el peso de mis sueños,
el peso de mi felicidad,
el peso del universo
que caía postrado en amor sobre mi

Sakkarah

Hoy...

Hoy...

Hoy me voy a subir a ese peldaño. Suelo quedarme siempre abajo, pero las corrientes que pasan me dejan helada.

Aquí arriba hace calor, el que produce mi cuerpo, el que me sale del alma. Me voy a abrazar con el. A veces las manos ajenas se caen con el vuelo de verso, o con una crítica injusta. Yo soy un ente compacto, por lo tanto nada se me caerá si me utilizo.

Amor, mi sentimiento. Si lo esparzo no nacen flores, nacen olvidos, desapegos. No nacen palabras que arrastran. Las mariposas se vuelven corderos tras el pastor. Por eso amor, mi sentimiento sin químicas. ¿Esparcirlo? ¡Ya no! Sé que sólo en mi se convertirá en árbol. Árbol que no lo zarandean los vientos de poniente.

Yo cogía su mano para explicar sus olvidos y venía en pos de mí para calmarme. La otra mano se convertía en planta de versos. Yo creaba en mi inocencia creyendo que podría ofrecer belleza. La respuesta era el rugido del viento.

Suelto tu mano, sigue los versos. Hoy me subo al peldaño. Aquí arriba se ve pasar la vida, se atisba el desengaño; pero a mi ya no me dice nada, pues ya me salen las ramas.

Sakkarah

Donde quiera que vayas.

Donde quiera que vayas.

Donde quiera que vayas
seré la ola que llegue a tu arena,
la que rompe en el acantilado;
estrella que encuentras
al elevar tu mirada en la noche;
rayo de luz
que entra al amanecer por tu ventana;
caricia de sábana que envuelve tu cuerpo.
Seré primavera para tus ojos,
fuego en tu hogar y agua que roza tu piel.

No me sentirás, pues tan sólo seré
un susurro de brisa al pasar,
que deja el aroma de amor de mi corazón

Sakkarah

Quisiera...

Quisiera...

Quisiera ser un pétalo de rosa
acariciado por tus manos
y tener alas para posarme
en cualquier instante de tu pensamiento
Sentir la experiencia de tus manos en mi piel
grabando las huellas de este amor.

Para ti cada palabra que sale de mis labios.
Todas hablan de sentimiento.
Tú consigues que siempre esté
la sonrisa reflejada en mi boca.

Sakkarah

Sin motivos.

Sin motivos.

Sin motivos para que me ames,
Sólo se escucha mi corazón.
Mil verdades tuyas son
A cambio de una mentira.
Nací contigo,
Moriré en ti
Soy alga en las aguas de tu alma.
Aprenderé a hacerte feliz.

Sakkarah