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BUCANERITA

Mío

Unos labios...

Unos labios...

Unos labios quietos en el espacio,
una mirada fija, una mente acabada.
Una pequeña llama en el corazón
que late con fuerza para alentarla.
Un pétalo asomado a la verja de tu jardín,
un silencio a tu paso.

Sobre tu mármol descansa mi mejilla,
los ojos entornados,
y una lágrima corre sin poder hacer surco.

Respiro.

Sakkarah

Se rompió.

Se rompió.

Se rompió la cuerda. Ahora ya nada importa. Caminar por la tierra marcando un nuevo camino. Hay umbrales que nunca debió cruzar mi mirada.

Soy yo, eso significa andar sola. No usar algún tipo de máscara hace estar partiendo siempre. En realidad ya no sé dónde me dirijo, pero he aprendido algo más.

El dolor hace de piedra los corazones, pero lo mío sólo es una cáscara que se rompe a cualquier roce. Odio este blando corazón que no me permite escudos. ¡Menos mal que mi cabeza aún se sujeta encima de mis hombros, para poder mirar al frente mientras emprendo la marcha.!

Sakkarah

Me quedo...

Me quedo...

Me quedo fija mirándote, relajada, y a través de ti logro entender la vida. Cómo lo que arriba está, hacia abajo se diluye, y viceversa.

Hoy mis palabras resbalan, son arena cayendo al fondo. Antes que des la vuelta, yo, imperceptible corpúsculo, habré desaparecido.

Espeso se hace el paso de la duda. El instante, fugaz o eterno, se hace esperar. Atentos mis ojos se ciegan sobre el reflejo del cristal.

Tú serás el que despeje cada incógnita, el que marcará si se aviva o muere este amor. Late el corazón en cada paso. Está en espera.

Sakkarah

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo crecen las flores de los árboles en primavera.

Pensando en esto, deduzco que no me debo sentir triste cuando las cosas en las que tenía puesta mi confianza no salen bien.

Quizá quiera provocar situaciones que aún no tienen que llegar. Esperaré la felicidad sin esforzarme en buscar o ir tras nada.

Difícil conseguirlo y muy fácil pensarlo; pero la vida es un campo de entrenamiento y de estudio. Me costará, pero igual que soy tan tozuda para otras cosas, tendré que hacer lo mismo con esto.

Se acabó el sufrimiento o tristeza gratuíta. No hay nada más seguro que dejarse guiar por las leyes de la naturaleza. Habrá que pararse a observarlas ya que yo formo parte de ella, y es lógico que me deje guiar.

Sakkarah

Tendré que sacudirme.

Tendré que sacudirme.

Tendré que sacudirme para ver si estoy viva.

Colgada de los horarios, sin ganas de acudir a mis responsabilidades. Un pequeño conato de agobio al pensar en esas tareas que elegí en su día, y la cadena que tanto me pesa. Me encamino como quien se tiene que enfrentar a un destino que pusieron sobre sus hombros, sin importar el peso ni la resistencia. Son tan pocas las sorpresas que suelo encontrar, que me da la sensación que yo misma cerré el libro de la vida.

Es una neblina en el alma que hace flotar sin rumbo, que nubla los reinos reales y fantásticos. Ya ni distingo la corteza de los árboles grises. La música, parte de mi ser, no mueve un solo nervio, no impele, no me empuja como siempre. ¿Habrá algo que me asiente en el suelo y abra los abismos para que pueda ver?

Sakkarah

Un día más...

Un día más...

Un día más mis pisadas se dirigen a la calle. No hay ningún aroma para que me quede en el recuerdo; ninguna señal para dejar grabada en el pensamiento. Una charla entretenida, extensa; ha pasado una hora.

Ayer hubiera preferido acostarme aún más tarde. Vuelven las personas y con ellas los bonitos recuerdos. No hubo sueños.

Ando en ese punto en que la edad te obnubila, que no sabes en que parte de la estadística, sobre el promedio de vida, te encuentras. Prefieres no pensar, cuando todo te da igual, porque te afincaste en un letargo sereno y muerto.

Dando pasos voy a tropezar con el entusiasmo.

Sakakrah

La certidumbre.

La certidumbre.

La certidumbre va urdiendo desfiladeros impávidos. Desvelarse en la remembranza de equívocos vocablos testados al albur y sometidos al traspaso de alfileres para que no deserten de la evocación. A su vez la añoranza de lo remoto, del recelo incesante, de una expectativa en rubricar esta vehemencia imprecisa. La interrogante perpetua que engendra su fascinación, su espectro luminiscente.

La ausencia parsimoniosa del que renunció a bramar, y un giro a la espera de un nuevo brote, del borrador que va lento manteniéndome expectante. El bisbiseo del céfiro se deja escuchar en esta noche amorfa. No es liviano el lastre de la incomprensión. Hoy, hazme un presente que no sea mañana.

Sakkarah

Un beso.

Un beso.

Un beso que no se da, una quimera en el aire, un no saber ni presentir. Una duda, muchas preguntas, y la boca sellada.

La ternura suelta se expande, y quizá no sea recogida en un pequeño frasco de amor; puede ser que sólo fluya resbalando hasta el suelo. Si allí queda, yo me limitaré a pasar sobre ella con paso decidido. No voy a mirar al suelo siendo el cielo tan azul.

El alma se asoma, se deja ver siendo valiente. Si un dardo la alcanza, quedará herida y necesitará descanso, pero tozuda, volverá a encaramarse a la palabra.

Suave piel alcanzable sólo al tacto del amor. Se cubre de soles o sedas en la espera.

Es muy fácil no adivinarme, y yo, ya sólo dejaré la respuesta a quien la encuentre en caminos insondables.

Sakkarah

He decidido no morirme.

He decidido no morirme.

He decidido no morirme, o sea que lo siento por esa persona que ahora está empleando todo su tiempo en mi.

Después de haber caído en una tumba con dos pisos de profundidad, al abrirse la tierra en un cementerio...salí aterrorizada, y he dejado claro a mi familia que quería que me incineraran. Ya no volví por allí, ni creo que pase muchas veces hasta que no lo logre olvidar.

Ahora se me presenta un gran dilema, pues anoche escuché en la radio a un hombre que trabajaba en una funeraria. Viajaba con un muerto al que llevaba al lugar donde iba a ser enterrado, y decidió parar tres minutos a tomar café. Estando en el bar le llamaron de la funeraria que abriera la caja inmediatamente que el hombre estaba vivo. El alucinaba, les preguntaba cómo lo podían saber, pensaba que le estaban tomando el pelo. Le dijeron que la familia había avisado, pues el muerto les había llamado por el móvil. Lo enterraban con el. La historia es verídica pues estaba allí un autocar lleno de gente que pudo presenciar como abrió la caja y el supuesto muerto salía de ella atontado sin saber donde ir. Llamaron a la guardia civil para que se encargara del caso.

Después de oír esto, creo que se impone que nos entierren con móvil; pero yo me pregunto, si esto te pasa cuando te incineran, ¿qué haces? No te da tiempo a llamar y quemarse es muy desagradable, una muerte horrible...

Creo que lo tengo claro, no me puedo morir.

Sakkarah

De las profundidades.

De las profundidades.

De las profundidades salí para adentrarme en paraísos de intenso colorido. Tierra prometida tras un largo caminar. Abriéndome paso entre la selva volaba de mano de las lianas. Apasionada no advertí el peligro, no sentí el rugido de la leona que defiende lo que considera su camada.

Indefensa ante las dentelladas, él no supo defender lo que se le entregaba. Herida de muerte, aun arrastrándome, avanzaba hacia ese mundo prometido en mis sueños, hacia lo más absurdo, hacia la nada.

A la orilla contemplo el agua. Puede lavar mis heridas; pero el corazón, ya sin fuerza, sólo descansa en la quietud de la confusión.

Sakkarah

Mi cuerpo...

Mi cuerpo...

Mi cuerpo sin ti...ocupa solo espacio
Mi piel tardía rozó la tuya
en la belleza del sentimiento.
El recuerdo se torna lejano,
melancólico, triste...
En espera de un resurgir nuevamente a tu lado,
de lo incierto
Mi esperanza hoy duerme

Sakkarah

La filosofía.

La filosofía.

La filosofía siempre ha sido tratada en el campo teórico, pero ya se va teniendo un concepto diferente, se está comprobando su utilidad para los conflictos existenciales.

La ruptura de una pareja puede ser mejor entendida al amparo de los filósofos. Ser reemplazado/a por otra persona, no es fácil de llevar para el ego. Es algo que crea mucha inseguridad, e incluso lleva a bajar la auto estima. En estos casos no es la mejor solución las pastillas, ni el tratamiento psiquiátrico.

Es bueno leer a los grandes pensadores, e incluso hacernos nosotros mismos pensadores. Dedicamos muy poco tiempo a adentrarnos en nuestro interior, a indagar cómo somos realmente. Cuando acude el dolor hay que saber canalizarlo, es algo que no se puede negar ni borrar, pero que nos sirve para entender mejor al otro.

A veces nuestro mayor problema es no encontrarle sentido a nuestra vida.

Sakkarah

Parece...

Parece...

Parece que ser responsables nos asusta, o nos resistimos a ello. Da la impresión de que si somos responsables no haremos lo que queramos, no podremos ser espontáneos, que tendremos que ser demasiado racionales. Pero yo no lo creo así, para mí la responsabilidad es asumir lo que hacemos, sea espontáneo, diferente, o como sea.

Ser responsable no es aceptar un deber, es seguir el camino de lo que se quiere, y cuando uno hace lo que quiere lo arrostra siempre. Vivir como uno quiere es un desafío y una aventura.

Seamos responsables...

Al tomar...

Al tomar...

Al tomar la flor que te ofrecen no hay que despreciarla, que muchas veces se hace. Hay que arrimarla al pecho, junto al corazón, para que acompañe el camino de los sueños.


Su mirada estaba perdida, extraviada en el mundo que no reconoce el sentimiento. La regalaba con la dejadez del desengaño. Reposaba de su largo caminar incomprendido. Las alas algo torcidas, de los golpes de ráfagas de viento; pero no le faltó el aliento para su ofrenda cansada.

Sakkarah

El tiempo...

El tiempo...

El tiempo pegado a mi como el vestido
del que me despojo cuando vuelo a tu recuerdo

El paso va decidido hasta que tu me zarandeas
y débil me cuesta caminar
El ropaje que cronometra mi vida hace arrugas en el aire,
pero no roza la piel del alma cubierta de finas sedas

Me paro a pensar si eres un sueño,
¡No!, mis ojos te vivieron,
mis manos te rozaron.
No deseo que se desdibuje tu imagen cincelada en mi retina.

Sakkarah

Identificarme...

Identificarme...

Identificarme con el cielo, pensar en mi inmensidad, en la inmensidad de mi mundo interior. La inmensidad de mis pensamientos, de mis sentimientos. Elevarme hacia él, despegarme de la tierra tan material.

Ser una estrella, una estrella de luz. Cómo serlo? Creando felicidad, creando sueños para que otros puedan vivirlos. Alumbrar con una luz artificial creada para los demás. Mi luz se apagó, ya no me alumbro a mi misma ni a lo que más amo. Pero puedo ser estrella que consuela. En las noches, cuando miraba las estrellas y tenía una a la que le hablaba de él, cuántas cosas le pedía. Creía que mi estrellas me alumbraría siempre, pero se apagó. Seguramente es que él jamás la miraba, jamás me vio entre las estrellas. A él le gustaban las estrellas fugaces, y con ellas viaja. Yo no soy estrella fugaz, alumbraba fija en el firmamento. Mi luz se apagó, pero ahí sigo, donde no me ven, velando por él.

Blanca como la luna. Mi alma es blanca como ella, sin asomo de maldad, sin deseos de mal hacia nadie. Cuantas veces me columpié en la luna llena de felicidad. Cuantas veces le contaba mis cosas, le hablaba de las caricias…Ahora en las noches, cuando la miro, entorna los ojos, se que le produce tristeza verme sola. Sé que echa en falta que vaya a acariciarla y contarla mis sueños. Ya sólo te miro luna, pero te miro con amor

Verde como la hierba, sentirme naturaleza. Me produce serenidad perderme en ella. Antes cuando me recostaba sobre la hierba, me ponía a soñar, ahora me recuesto, boca abajo y la riego con mis lágrimas.

Los pájaros con sus bellos trinos. En el pueblo, al despertar los escuchaba. Me encantaba oírlos, me traían melodías de amor, caricias y me quedaba extasiada, serena. Ahora me traen cantos de consuelo, no puedo oír esas bellas melodías, pero cantan para consolarme. Son mis amigos, saben que me gusta el vuelo, que viaje muchas veces con ellos por el espacio

A lo lejos, la inmensa montaña, desafiante y bella. La montaña de los sueños que no pude escalar, en donde se pierde esa brisa de caricias que venía a mi a menudo y el viento que me traía la fuerza de la pasión. Allí quedaron con ella y en ella estará a menudo mi gran amor .

Sakkarah2003

De tu mano.

De tu mano.

De tu mano, príncipe de la fantasía, quise vivir la realidad. Perdidos en el mundo de las vanidades, llenos de lodo nos vimos. La imagen no se hacía suficiente, apareciendo las mezquindades en los sueños.

Mi cuerpo salpicado de barro, no dejaba ver la piel de terciopelo. Tus caricias quedaban perdidas en arcilla inmunda.

Hoy quiero darte la mano, para adentrarme en tu mundo. Con el rumbo perdido, ya sólo me fío de la luz de tus ojos. Aprenderé a vivir en el rincón de la ilusión, donde por primera vez te vi.

Hoy en mis manos florece la primavera tardía, el roce del ababol en nuestras pisadas. La vida se presenta en la fragancia de tu nombre perdido en bucles milenarios. No te arrepentirás de vivir envuelto en el sagrado silencio de mi amor.

Sakkarah

Como un asno...

Como un asno... Como un asno en la ciudad, o un carro de vacas en Sol; así fui yo. Una descolocada, sin lugar.

Perdida iba caminando con poco arreo. Frenaba y el corazón daba un salto que me hacía seguir adelante.

Ibas llenando mis alforjas. Tantos olvidos, tanta carga de falta de detalles, que el peso pudo conmigo. Y aquí, me hallo sobre el asfalto, entre coches que van y vienen. Entorpeciendo el paso.

Ya, ya llegan a quitar este jumento. Se restablece la armonía en las calles de la ciudad. La vida sigue su curso, jamás lo pierde.

Sakkarah

Yo, árbol.

Yo, árbol.

Yo, árbol

Por las raíces bombea el sentimiento y se esparce buscando su dueño. Amor que creces en la sombra y buscas luz.

Tronco oscurecido y triste, con arrugas de obstáculos que no sabes sortear, que buscan mil caminos para tener salida a una primavera. A veces te retuerce el dolor y tus nudos se arraigan dentro del ser

Mucho amor, demasiado para no brotar en hojas llenas de ternura. Una es caricia, otra palabra, otra detalle...Todas ellas dan alegría a ese bello sentimiento que nace en la sombra. Cuelgan felices como bellos trofeos encontrados; trofeos que arrancaste a la vida a fuerza de caricias.

Yo amor, yo...árbol

Sakkarah

Sin axfisiarme.

Sin axfisiarme.

Sin asfixiarme, sin ser el espejo que me refleja, ni la sombra que no se separa de mi; te necesito para seguir adelante, para tener fuerza y sujetar el tiempo.


Dame un toque al equivocarme, apóyame y oponte cuando vaya errada en mis impulsos. Enséñame lo bello ante tus ojos, dame la mano para vivir. No dejes de ser tú, te necesito así para complemento mío
Sólo oblígame a ser yo misma

Sakkarah