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BUCANERITA

Lejos

Lejos

Lejos de toda oscuridad, sin asirme de la mano de nadie, empiezo otro camino. La desilusión me viste, nadie supo subir a la baja tapia. Los héroes van a guerras ganadas y con apoyos, parapetándose con el fuerte, ignorando al débil. No hay nada con más pompa que la hipócrita cobardía.

Apretando los puños, abriendo la mano para el resbalar de un pétalo. Estelas de soledad para un camino incierto y limpio. No me gustan los héroes de paja, prefiero los cobardes que asumieron su rol.

Presa queda la figura de los perros hambrientos necesitados de carnaza. Yo ciega y sorda quedo, lejana, sola entre la multitud.

Palabras, palabras...

Sakkarah

He olvidado...

He olvidado...

He olvidado las prisas, y un ritmo lento se apoderó de mí. El gusto es insípido en este banquete frugal. Nada opera sobre mí, insensible a todo me encuentro. En esta perenne ceguera no encuentro la luz, ese fogonazo que me deslumbre.

Quizá ya todo ande muerto, y las ruinas sean sólo un montón de polvo. El mal no es grande en este ocio parado.

Voy a cámara lenta mientras el tiempo no se detiene.

Sakkarah

Es curioso.

Es curioso.

Es curioso que parece que siempre vamos al revés. Hablando de tierra, hay regiones muy extensas que están muy poco pobladas; por el contrario, los lugares de reducido espacio para vivir, están superpoblados.

Dicen que la pobreza, aún atajándola, se resiste al cambio; que es muy difícil sacar de su pobreza a un país, aún poniendo los medios. Yo no lo entiendo así. Sí entendería que costase un tiempo, en el sentido de que a las personas hay que prepararlas para un rendimiento diferente, para un cambio de vida, pero nada más. También es verdad que el crecimiento excesivo de la población, causa problemas.

Con seguridad, todo serán disculpas, para que los pobres no dejen de serlo. Siempre habrá países, o personas interesados en ello.

Sakkarah

Supongo...

Supongo...

Supongo que la vida la va marcando la experiencia, aunque también imagino que hay situaciones tan novedosas que no tenemos memoria para ellas.

 

Es lo vivido lo que marca, lo aprendido en combate. De poco sirven los textos, o experiencias ajenas, si no lo practicamos.

 

El universo al completo nos habla, si es que escucháramos atentos. Cuántas inspiraciones vienen al contemplar una sola estrella…O al quedarnos mirando la luna. Es como si fueran capaces de transmitirte sueños que tú debes intentar cumplir.

 

Cuando miro mi estrella, me pregunto si no la habré traicionado, al no poder llevar a cabo; pero, por otra parte, siento que me traicionó ella al enviarme algo que no estaba en mis capacidades conseguir. No por ello dejaré de admirarla…

 

Ando preparando el corazón, haciendo de el un moisés para acunar nuevos sueños, los que terminarán de llenar mi vida, de ocupar ese hueco que quedó oscuro y vacío. Llenaré mi vida de sentido, y sabré limpiar los abrojos de mis campos.

Sakkarah

Juzgar

Juzgar

Juzgar es facilísimo, nos salen las palabras con una rapidez impresionante; pero que difícil se suele hacer hablar sólo de lo que realmente se ha visto, se ha palpado. Y, para algunas personas, que difícil les parece decirle al otro lo bueno que ven en él; pero que fácil a la hora de sacar los defectos.

El valle será valle, lo queramos o no. Las montañas serán difíciles de escalar, al menos algunas. Lo agreste tardaremos en dominarlo, o hacerlo jardín. Y todo lo que está torcido, nos va a costar trabajo enderezarlo.

Sólo la esperanza como compañera, para que ella nos pueda traer la ilusión de hacer algo realmente decente, de ser casi felices. ¿Un día seremos libres? Soñemos.

Sakkarah

Las alegrías.

Las alegrías.

Las alegrías suelen durar poco, son más efímeras que la tristeza; pero es una emoción que da vida.

Podría tener mil motivos, y todos los desecho. Asomo la cabeza a la vida, y seguidamente cierro la ventana.

Estoy aturdida, y en este momento nada importa, ni siquiera el dolor. Es agotamiento vital.

Me tiro al fondo, donde está regada la pena. En su abrazo duermo.

He zozobrado en este mar complejo, y no intento sacar la nave. Me quedo en aguas inconscientes.

Sakkarah

Mi vida...

Mi vida...

Mi vida junto a ti no tendría estas noches eternas soñando tu amor despierta. Nuestro amor, el gran amor traería el sueño en un cálido abrazo hasta el amanecer. Amanecer a tu lado y mirarte con los ojos llenos de ternura, adivinándote y admirando tu extraña belleza.

Nunca te preguntaría, pero seguramente tu amor iría desvelándome todos los misterios que ahora tengo. Haríamos mil planes, con nuestros ideales. Seguramente, en niveles diferentes, serían los mismos. Si no lo fueran, intentaría razonar los tuyos, hasta amarlos como míos. Procuraríamos poner nuestra parte para que el mundo fuera más bello. Al salir de los trabajos, yo tendría mil cosas que contarte, siempre me suceden curiosidades y…quizá tu me escucharas sonriendo.

Iríamos mucho al campo, a la montaña. Estar en contacto con la naturaleza y contigo, sería lo más bello. Me presentarías a tus amigos y…seguro que llegaría a ser yo también una buena amiga. Yo, te presentaría a los mios, pero nunca te los impondría, pues en eso tendríamos libertad. Una libertad nacida de la confianza. Me llevarías a bailar y, al menos yo, lo haría hasta cansarme, pero lo lento….no se si podría resistir la bonita sensación de tu cuerpo. También haríamos mil juegos y yo….quizá nunca tocara una cajita como esta.

Seríamos amigos, pero…también los más grandes amantes. Nadie es capaz de levantar tantas sensaciones en mi como tu lo haces.

Sakkarah 2003

Si uno.

Si uno.

Si uno tiene el amor entre sus manos, ¿lo puede dejar escapar? ¿Si se sabe que la felicidad del amado depende de uno, se puede dar la espalda? ¿No es lo que amamos los primero en nuestro corazón? ¿ Podríamos consentir que alguien dañara lo que más queremos?.

Se agolpan las preguntas. Yo no creo que haya muchas respuestas diferentes para ellas, si es que son contestadas con sinceridad. No puedo olvidar lo que amo, ni abandonarlo. No podría consentir que alguien dañara lo que amo, porque sería mucho más doloroso que si me dañara a mí.

No hay que apresar al amor, pero sí caminar a su lado. La mejor fortuna de la persona, es saberse amado. La más honda tristeza, el desamor…

Sakkarah

Se puede...

Se puede...

Se puede calificar de " hombre superior " el que primero pone en práctica sus ideas, y después predica a los demás lo que él ya realiza.

Confucio


Esto es lo contrario de lo que se suele achacar a los curas: "Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago." No es así, pero creo que es parecido. La verdad es que tenemos mucha costumbre de dar sermones, debe ser porque, al igual que yo, todos nos aprendemos muy bien la lección, pero...a la hora de llevarlo a la practica ya es cosa diferente.

Yo de las palabras de los demás, aunque no den ejemplo, creo que si aprendo, al menos esas palabras me hacen pensar, y pensando algo queda, aunque sólo sea el intento de llevarlo a la práctica.

El ejemplo, o sea los hechos de los demás, no sólo me enseñan, sino que me suelen causar admiración. Admiro a las personas por lo que hacen, por algo sostenido en el tiempo que no sólo son palabras. Porque de palabra todos somos el no va más, pero hay que demostrarlo.

Nuestro verdadero saber está en los actos. Y, si quisiéramos en un momento dado enseñar a alguien, sería de esa manera. Pero pienso que no se trata de enseñar, no hay que enseñar nada. El otro siempre aprende solo, y no sólo de una persona, sino de todas.

Sakkarah

Unos labios...

Unos labios...

Unos labios quietos en el espacio,
una mirada fija, una mente acabada.
Una pequeña llama en el corazón
que late con fuerza para alentarla.
Un pétalo asomado a la verja de tu jardín,
un silencio a tu paso.

Sobre tu mármol descansa mi mejilla,
los ojos entornados,
y una lágrima corre sin poder hacer surco.

Respiro.

Sakkarah

Se rompió.

Se rompió.

Se rompió la cuerda. Ahora ya nada importa. Caminar por la tierra marcando un nuevo camino. Hay umbrales que nunca debió cruzar mi mirada.

Soy yo, eso significa andar sola. No usar algún tipo de máscara hace estar partiendo siempre. En realidad ya no sé dónde me dirijo, pero he aprendido algo más.

El dolor hace de piedra los corazones, pero lo mío sólo es una cáscara que se rompe a cualquier roce. Odio este blando corazón que no me permite escudos. ¡Menos mal que mi cabeza aún se sujeta encima de mis hombros, para poder mirar al frente mientras emprendo la marcha.!

Sakkarah

Me quedo...

Me quedo...

Me quedo fija mirándote, relajada, y a través de ti logro entender la vida. Cómo lo que arriba está, hacia abajo se diluye, y viceversa.

Hoy mis palabras resbalan, son arena cayendo al fondo. Antes que des la vuelta, yo, imperceptible corpúsculo, habré desaparecido.

Espeso se hace el paso de la duda. El instante, fugaz o eterno, se hace esperar. Atentos mis ojos se ciegan sobre el reflejo del cristal.

Tú serás el que despeje cada incógnita, el que marcará si se aviva o muere este amor. Late el corazón en cada paso. Está en espera.

Sakkarah

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo.

Sin esfuerzo crecen las flores de los árboles en primavera.

Pensando en esto, deduzco que no me debo sentir triste cuando las cosas en las que tenía puesta mi confianza no salen bien.

Quizá quiera provocar situaciones que aún no tienen que llegar. Esperaré la felicidad sin esforzarme en buscar o ir tras nada.

Difícil conseguirlo y muy fácil pensarlo; pero la vida es un campo de entrenamiento y de estudio. Me costará, pero igual que soy tan tozuda para otras cosas, tendré que hacer lo mismo con esto.

Se acabó el sufrimiento o tristeza gratuíta. No hay nada más seguro que dejarse guiar por las leyes de la naturaleza. Habrá que pararse a observarlas ya que yo formo parte de ella, y es lógico que me deje guiar.

Sakkarah

Tendré que sacudirme.

Tendré que sacudirme.

Tendré que sacudirme para ver si estoy viva.

Colgada de los horarios, sin ganas de acudir a mis responsabilidades. Un pequeño conato de agobio al pensar en esas tareas que elegí en su día, y la cadena que tanto me pesa. Me encamino como quien se tiene que enfrentar a un destino que pusieron sobre sus hombros, sin importar el peso ni la resistencia. Son tan pocas las sorpresas que suelo encontrar, que me da la sensación que yo misma cerré el libro de la vida.

Es una neblina en el alma que hace flotar sin rumbo, que nubla los reinos reales y fantásticos. Ya ni distingo la corteza de los árboles grises. La música, parte de mi ser, no mueve un solo nervio, no impele, no me empuja como siempre. ¿Habrá algo que me asiente en el suelo y abra los abismos para que pueda ver?

Sakkarah

Un día más...

Un día más...

Un día más mis pisadas se dirigen a la calle. No hay ningún aroma para que me quede en el recuerdo; ninguna señal para dejar grabada en el pensamiento. Una charla entretenida, extensa; ha pasado una hora.

Ayer hubiera preferido acostarme aún más tarde. Vuelven las personas y con ellas los bonitos recuerdos. No hubo sueños.

Ando en ese punto en que la edad te obnubila, que no sabes en que parte de la estadística, sobre el promedio de vida, te encuentras. Prefieres no pensar, cuando todo te da igual, porque te afincaste en un letargo sereno y muerto.

Dando pasos voy a tropezar con el entusiasmo.

Sakakrah

La certidumbre.

La certidumbre.

La certidumbre va urdiendo desfiladeros impávidos. Desvelarse en la remembranza de equívocos vocablos testados al albur y sometidos al traspaso de alfileres para que no deserten de la evocación. A su vez la añoranza de lo remoto, del recelo incesante, de una expectativa en rubricar esta vehemencia imprecisa. La interrogante perpetua que engendra su fascinación, su espectro luminiscente.

La ausencia parsimoniosa del que renunció a bramar, y un giro a la espera de un nuevo brote, del borrador que va lento manteniéndome expectante. El bisbiseo del céfiro se deja escuchar en esta noche amorfa. No es liviano el lastre de la incomprensión. Hoy, hazme un presente que no sea mañana.

Sakkarah

Un beso.

Un beso.

Un beso que no se da, una quimera en el aire, un no saber ni presentir. Una duda, muchas preguntas, y la boca sellada.

La ternura suelta se expande, y quizá no sea recogida en un pequeño frasco de amor; puede ser que sólo fluya resbalando hasta el suelo. Si allí queda, yo me limitaré a pasar sobre ella con paso decidido. No voy a mirar al suelo siendo el cielo tan azul.

El alma se asoma, se deja ver siendo valiente. Si un dardo la alcanza, quedará herida y necesitará descanso, pero tozuda, volverá a encaramarse a la palabra.

Suave piel alcanzable sólo al tacto del amor. Se cubre de soles o sedas en la espera.

Es muy fácil no adivinarme, y yo, ya sólo dejaré la respuesta a quien la encuentre en caminos insondables.

Sakkarah

Me enamora.

Me enamora.



Cerrar música de fondo al final de la página.

Cada Blanco en mi mente
se vuelve color con verte
Y el deseo de tenerte,
es más fuerte es más fuerte

Solo quiero que me lleves
De tu mano por la senda,
Y atravesar el bosque
que divide nuestras vidas.

Hay tantas cosas
que me gustan hoy de tí

Me enamora
Que me hables con tu boca
Me enamora
Que me eleves hasta el cielo
Me enamora
Que de mi sea tu alma soñadora.

La esperanza de mis ojos
Sin ti mi vida no tiene sentido
Sin ti mi vida es como un remolino
De cenizas que se van (ooooh)
volando con el viento.

Yo no se si te merezco
Solo sé que aun deseo
Que le des luz a mi vida
En los días venideros

Léeme muy bien los labios
Te lo digo bien despacio
Por el resto de mis días
Quiero ser tu compañia.

Hay tantas cosas
que me gustan hoy de tí.

Me enamora
Que me hables con tu boca
Me enamora
Que me eleves hasta el cielo
Me enamora
Que de mi sea tu alma soñadora.

La esperanza de mis ojos
Sin ti mi vida no tiene sentido
Sin ti mi vida es como un remolino
De cenizas que se van (ooooh)


Volando con el viento

Letra música

He decidido no morirme.

He decidido no morirme.

He decidido no morirme, o sea que lo siento por esa persona que ahora está empleando todo su tiempo en mi.

Después de haber caído en una tumba con dos pisos de profundidad, al abrirse la tierra en un cementerio...salí aterrorizada, y he dejado claro a mi familia que quería que me incineraran. Ya no volví por allí, ni creo que pase muchas veces hasta que no lo logre olvidar.

Ahora se me presenta un gran dilema, pues anoche escuché en la radio a un hombre que trabajaba en una funeraria. Viajaba con un muerto al que llevaba al lugar donde iba a ser enterrado, y decidió parar tres minutos a tomar café. Estando en el bar le llamaron de la funeraria que abriera la caja inmediatamente que el hombre estaba vivo. El alucinaba, les preguntaba cómo lo podían saber, pensaba que le estaban tomando el pelo. Le dijeron que la familia había avisado, pues el muerto les había llamado por el móvil. Lo enterraban con el. La historia es verídica pues estaba allí un autocar lleno de gente que pudo presenciar como abrió la caja y el supuesto muerto salía de ella atontado sin saber donde ir. Llamaron a la guardia civil para que se encargara del caso.

Después de oír esto, creo que se impone que nos entierren con móvil; pero yo me pregunto, si esto te pasa cuando te incineran, ¿qué haces? No te da tiempo a llamar y quemarse es muy desagradable, una muerte horrible...

Creo que lo tengo claro, no me puedo morir.

Sakkarah

Premio Dardo.

Premio Dardo.

Mar, ha tenido la ocurrencia de premiarme este blog, se nota que me quiere...No lo merece, pero me da la oportunidad de otorgar este premio a otros compañeros que sí lo merecen por su buena labor en la escritura. A continuación pongo sus blogs:

Leyendas de la tierra

El rincón de Chesana

El rincón del despotricador

Respirando

El espacio de Gea