Blogia

BUCANERITA

El ruido.

El ruido.

El ruido de los motores, la gente desconocida. Todo pasa veloz, o indiferente, mientras se ha hecho el silencio en mí. Aquí elevada a una altura considerable, me siento aislada, sólo una leve punzada en mi oído, me recuerda que abajo, los humanos viven entre ruidos.

La magia que sostiene la belleza de lo visto, no tiene lugar en mí en estos momentos. Quizá un poco de fresco, alegrara mi piel; pero el mundo de los rumores, de las voces, hace mella en ánimo, originándome un sentimiento de ausencia.

Sólo un eco doloroso en mi pabellón auditivo, y no pensaré más, para no añadir tristezas a esta tortura que me aleja totalmente de la inspiración.

Sakkarah

Buitres

Buitres

Buitres….
Me hablaban de ellos
Yo sÍ sé de buitres
Buitres carroñeros
Al acecho de su víctima

Espera…ya muere…
Ya, no late
Lánzate sobre él
Ya no vive

Aliméntate
Alimenta tu ego
Muerto está
Día de fiesta para ti

Apura tu víctima
Que no quede nada
No dejes rastro
haz tu trabajo bien
que no deje huella
es todo tuyo

No costó mucho
Que no quede rastro!!!

Sakkarah 2003

El sonido...

El sonido...

El sonido ya no hacía eco. El viento había llevado los últimos vestigios del amor. Las manos extendidas dejaban caer las caricias como cera derramada. El olvido de la piel resbalaba por el cuerpo como lluvia. En la cintura una rama muerta señalaba la senectud de ese amor.


El silencio de la risa como hoja de otoño rozando con el asfalto. Las palabras no saben ya tejerse para expresar sentimientos, o posturas. Un sueño abordado en mal momento, destruido. Y tú fugitivo y furtivo para siempre.


La ansiedad se aposenta en el estómago, el aire se ausenta y cuesta respirar. Corta y seca unas rosas para el amor que fue. Marchitas, déjalas caer sobre la lápida de lo que fue mi vida.

Sakkarah

Te quiero.

Sin documentos.

Mi niña Lola.

Por qué te vas.

Quiero que pase una nube cerca, una nubecita de blanco algodón y agarrarme a ella, abrazarla y volar...Quiero cerrar los ojos cuando me venga la brisa. Las imágenes tuyas ocuparán mis sentidos, todos. Recordaré tu piel, tu cara tan bella, tus caricias...Iré feliz en el vuelo. Al llegar la noche una estrella se posará a mi lado. Acariciaré la cara a la luna, a mi paso y me cubrirá de plata.Estrella, llévame donde tu sabes, llévame hacia la persona por la que me has visto suspirar todas las madrugadas. Guía a la nube.

Ha llegado y se posó en tus ventanales. Los traspaso con facilidad, porque llevo la fuerza que me da el amor. La estrella va en mi mano, apretada a mi pecho. Duermes...ya estoy a tu lado. Te miro con toda la ternura que me produce verte dormido y sereno, feliz en tus sueños. No quiero despertarte. Simplemente permíteme una pequeña caricia en la cara y un suave beso.Me acuesto a tu lado te abrazo despacio y pongo la estrella en un hueco de tu almohada. Ya soy feliz, estoy a tu lado. Cuando amanezcas no se te olvide abrazarme y despertarme. Tengo muchas cosas que hacer: ¿Crees que será difícil hacerte feliz? No te preocupes tengo todo el tiempo del mundo, ¿Tú crees que te costará mucho tener que pasar la vida a mi lado?

Sakkarah 2003

Como la respiración.

Como la respiración.

Como la respiración de un pecho agitado,
suben y bajan las alegrías de mi alma.
Este amor tan constante en mi corazón,
tan arraigado, con unas raíces eternas,
es un amor de estrella, de luna y sol,
pero no siempre recibe la brisa de las caricias,
las que le hacen vivir.
Entonces el corazón me golpea el pecho
y se alarma todo mi cuerpo.
Es un corazón acechado por tantos peligros,
que se asusta como un niño
y viene a mi buscando mi fuerza,
pero se encuentra un alma desnuda,
desprovista de armas.
Un alma más temerosa que él.
Se abrazan y esperan,
pero esperan con tristeza que la brisa vuelva.
Tan solo una caricia les hace fuertes,
pero les cuesta tanto conseguirla...
Corazón mío quiero acunarte en mi pecho
y quitarte estos miedos, pero no puedo

Sakkarah

Quiero...

Quiero...

Quiero inventar un nuevo mundo para ti, para nosotros. Este pequeño Universo se quedó corto para regalértelo. La eternidad no tiene tiempo suficiente para amarte...

Sakkarah

Desperte...

Desperte...

Desperté notando algo raro. En mis manos se encontraba un borrador. Probé sobre la sábana y desapareció. Me siento nerviosa con éste arma en mis manos, ya que de todo puedo hacer la nada.

Voy a borrar el verano, borraré las estrellas para poder asomarme a la noche.
He de borrar mi inocencia, ingenuidad, impetuosidad…Borraré mi romanticismo trasnochado, el amor.
Quiero borrar la palabra, la caricia falsa, la tristeza. Borraré los atardeceres, un nombre.

Según camino, seguiré borrando. Hoy me siento grande, han puesto un poder enorme en mis manos.

Sakkarah

Gloria Bendita.

En estos días tristes

En estos días tristes

Y en estos días tristes
en lo que todo quisiera romper y aislarme....
el corazón no me deja.
Paseo mi recuerdo por los campos
y sólo veo la aridez
La rosa en mis manos
va dejando caer cada pétalo.
Viéndolo caer meciéndose con la brisa,
tras él va cada día que me sentí feliz

Y un ave de plumaje blanco se posa en mi
como signo de esperanza.
Bella es la vida y el corazón ama.
Sólo eso es lo que importa.
Siempre salgo presta por el amor,
pero me toca descanso.
Sentarme, no a esperar, sólo a encontrarme.
Tengo que aceptar.
¿Por qué no esperar que todo venga a mi?
Si quiere el amor, el sólo vendrá.
Salir a su encuentro es siempre no encontrar
Me abandonó la ilusión
y quiero dejar correr el agua
que va a parar a un mar que no es mío

Hubiera querido
que todo lo incendiara la luz,
que los aromas estuvieran cargados de amor,
que la primavera riera alegre para mi.
Hubiera querido tantas cosas....

Las nubes pasan de largo
ocultando el sol,
mi lluvia de caricias
no hace saltar la primavera;
por eso mi pensamiento
se pierde en el ocaso
y no quiero el retorno.
No me gusta la espera.
Nieve para mi sus sentimientos,
páramos en sombra sus palabras,
como el viento, pasa de largo
y sólo queda un vacío entre mis brazos

Sakkarah 2004

Sirena

Me duele amarte.


Me duele amarte
Sabiendo que ya te perdi
Tan solo quedará la lluvia
Mojando mi llanto
Y me hablará de ti
Me duele amarte
Los sueños que eran para ti
Se pierden con cada palabra
Con cada momento que espere vivir
Me duele más imaginar
Que tu te vas y dejarás
Detras de ti
Tu ausencia en mis brazos
Me duele tanto sospechar
Que ni tu sombra volverá
Para abrigar
Mi alma en pedazos
Me duele amarte asi
Hasta morir
Lanzandome a la nada viendote partir
Me duele aquel Abril
Cuando te vi
Por vez primera y dije que eras para mi
Me duele amarte tanto
Me duele amarte
Los sueños que eran para ti
Se pierden con cada palabra
Con cada momento que espere vivir
Me duele más imaginar
que tu te vas y dejarás
Detras de ti
Tu ausencia en mis brazos
Me duele tanto sospechar
Que ni tu sombra volverá
Para abrigar
Mi alma en pedazos
Me duele amarte asi
Hasta morir
Lanzandome a la nada viendote partir
Me duele aquel Abril
Cuando te vi
Por vez primera y dije que eras para mi
Me duele amarte tanto


Hermano viento.

Hermano viento.

Hermano viento, siempre te he admirado.
Eres fuerte, pasas...abriendo los corazones.
En tu murmullo arrastras alegría, gracia,
sensibilidad, fuerza, poesía...
yo quedo perdida entre tu corazón invisible,
porque yo, la brisa, te quiero.
El primer día que sentí tu paso por delante de mi,
quedé enamorada
y ya no puedo separarme de tu fuerza invisible
que me arrastró tras de sí

Me encantaría ser como tú,
pero nací más débil, aunque...¡no creas!
Yo arrastro mucho sentimiento,
pero lo llevo suave, en silencio.
Quizá a tu paso rápido ni me hayas visto,
ni me hayas sentido,
pero yo corro susurrando
el amor que por ti siento.
Al rozar los corazones les hablo de amor,
porque sé que es bello estar enamorados,
acaricio sus pieles, para recordar tus caricias.

Sé que quizá les parezco más dulce,
pero no saben, que si les transmito esas caricias,
es porque aprendí a amar contigo,
no saben que en tu gran fuerza
va envuelto un corazón muy sensible.

Qué poco saben de ti, hermano viento...
pero el corazón de la brisa te conoce y te ama

Sakkarah 2003

Contemplar al amor.

Contemplar al amor.

Contemplar al amor,
ver el universo reflejado en sus ojos.
Los rayos de sol juguetean en ellos
y las hojas de los chopos
se reflejan presumidas

Su cuerpo adorna la naturaleza,
que se complace de albergarle.
Sus manos amigas de la tierra,
que no quiere perder su contacto

Su sonrisa es melodía que anima, serena,
e invita a soñar

El calor de su piel, su contacto,
es meteorito de pasión que se aproxima

Una caricia suya es ala
que hace alzar el vuelo,
que te acerca al bosque,
que te pierde con las hadas
en su danza feliz.

Su cuello un nido para reposar el vuelo

Sakkarah

Tu cuerpo.

Tu cuerpo.

Tu cuerpo es pradera para mis ojos.
Mi alma traspasa el túnel de la vida
rompiendo las sombras para recostarme en él.

Mis ojos se pierden en las notas del futuro.
Se hunden intentando penetrar lo insondable,
tu corazón

Mi dolor infinito al no tenerte,
cura tus heridas.
Mi sed de amor
te convierte en lago sereno,
porque yo te amo

Sakkarah

Buscando...

Buscando...

Buscando tus palabras
recojo las de todos
y formo un puzzle de sueños.
Castillo de poesía que se cae
cuando sopla la realidad del viento.
Mis sueños caen
y el alma llora sin consuelo
al asomarse a ese abismo vacío y oscuro

La dulzura de tus besos
la encuentro en sensaciones guardadas
y protegidas del tiempo.
Ellos me hicieron sentir que existía,
me transportaron a mundos desconocidos

Tu mirada me adentra en los sueños divinos.
Esos sueños que solo podría vivir contigo.
Me atrae y me pierdo en un túnel de pasiones,
de deseos
y mis lágrimas brotan en cascada de impotencia

Sakkarah

Hay que ahogar la palabra.

Hay que ahogar la palabra.

Hay que ahogar la palabra, hay que ocultarlo todo. Tiene que quedar su horizonte abierto, para que a su pecho arribe otro amor.

No oprime el tiempo, pero la desesperanza ahoga. Renunciar al amor por siempre, es asegurarse un camino sereno. No sé donde irán las pasiones dormidas, pero alcanzarán el sublime vuelo del olvido.

La sangre late en la espera de derramarse en el asesinato del sentimiento. Nuevos versos llamarán a su ventana, mientras que yo, despacio, muy en silencio, me alejo. Una nueva incógnita anda llamando a su puerta

Sakkarah 2006