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BUCANERITA

Mío

El vacío de su amor.

El vacío de su amor.

El vacío de su amor
empieza a correr por mis entrañas,
y se apodera de mi el desasosiego.
El tiempo pasa y no vuelve,
él no viene, no habla.
Una época que podía ser la más hermosa,
se que se perderá
y con ella me perderé yo también
en los abismos de la oscuridad,
de las sombras, de las brumas...

Promesas y palabras al aire,
que no caen en tierra
para que las flores nazcan.
La brisa quiere abrazarlas
y traerlas a mi alma,
pero el viento es fuerte
y silba con prisa de silencio,
de vacío.

No puedo correr, ya no puedo.
Tú vuelas más alto y más rápido
cuando ves que me acerco,
no te importa verme pequeña, abajo,
con la mirada llena de sueños,
no te importa

Bordo esperanzas en la sábana del tiempo,
con la que quiero cubrir a mi amor,
pero este hilo lo rompe el viento de tu silencio

Las fuerzas ya me abandonan,
estoy intentando ser fuerte,
pero el corazón llora.

Sakkarah

Hoy...

Hoy...

Hoy me sitúo en la sombra de espaldas a la vida. Aquí, donde la oscuridad no engaña, donde la traición no soporta el vacío.

Atrás queda el desamor, ya nada importa, nada es necesario. Mi fuerza crece en esta nada, donde no voy a permitir que vuelva a traspasar la luz de neón. Ya no habrá apagones, ni destellos de colores ficticios.

Mis hombros soportan el peso de los crueles, mis pies se mantienen firmes.

Sakkarah

Pasan las aves...

Pasan las aves...

Pasan las aves y con ellas la vida, y mi cabeza anda sin poder reclinar sobre un hombro firme, a prueba de seísmos humanos.

Las palabras resbalan hasta caer en el vacío, y en mis ojos ya no quedan lágrimas;su sequedad difumina la mirada.

Hoy soy un barco anclado sobre las aguas tranquilas de mi alma. Quieta espero una señal de la vida para retomar el rumbo.

Sakkarah

Un leve roce.

Un leve roce.

 Un leve roce imperceptible para ti, eso soy.
Sin embargo, notarás el vacío cuando yo te falte.
Soy la gota constante, que hará el silencio cuando llegue la sequía.
Voy horadando una parte desconocida en tu ser
Seré el hueco en que tu corazón un día llore.

En mi vuelo rasante, arrastro un dolor en la partida.
Tu indiferencia hace frío el aire,
Y hecho viento, me golpea contra la roca.

Soy el ave solitaria que un día con su pico secará tus lágrimas,
Para, seguidamente, alzar el vuelo.

Sakkarah

Niebla...

Niebla...

 Niebla densa y misteriosa.
Me adentro entre bellas quimeras,
engañosos soplos al corazón.
En cada haz de luz detengo mis ojos,
soñando alegrías, descubriendo el sol.
Mi cintura siente tu abrazo
y despacio, acariciante te diluyes en mi alma

sakkarah

Nombre mágico.

Nombre mágico.

 Nombre mágico que pocas veces pronuncio.
Dueño de un enigma que se oculta tras las letras.
Tras un haz claro de luna,
te sigo al lugar de los velados colores.

Corto espacio de tiempo iluminado
cuando la increéncia se apodera del alma.
Todo es un paso rápido como ráfaga
en el campo de las soledades.

Ya sin mañana, sólo viviré el sueño instantáneo
que acaricia el alma sin rozarla

Sakkarah

Camino...

Camino...

Camino en busca del sol
Y aun con las alas del viento
Mi caminar es lento,
Pausado

Sentada al pie del viejo sauce
Su sombra me arropa
Y el susurro del aire entre
Sus hojas
Mece suavemente mi alma

En la verde hierba recostada
Cierro mis llorosos ojos
Y una dulce melancolía
Me abraza

Los recuerdos que anidan
En mi pensamiento
Abrasan mi corazón en la
Distancia
Pero …no hay retorno

Elevo el espíritu hacia
Un cielo violeta
Las estrellas me consuelan
No puedo dejar de amarlas
Seguiré mi camino….
Me abandonó el amor

Sakkarah

¿Dónde...?

¿Dónde...?

¿Dónde estás amor?
Mi corazón te espera
No descansa
si no se apoya en tu pecho

Mi alma es aire
Y vive a tu alrededor
Pero me hago agua,
Río caudaloso y libre
Para pasar a tu lado.

No permitas que llegue
a un mar de soledad.
Haz que llegue a nuestro mar,
el mar, que mi mirada llena de amor,
algún día soñará a tu lado

Sakkarah

Volar

Volar

Volar sobre un águila por el cielo
A donde la felicidad es eterna
A mi paso, coger las estrellas,
perderme en la nubes

La alegría del corazón
se convierte en polvo de felicidad
que cae a la tierra

Me llevas a nuestra casa,
la que formamos entre rocas de coral
con paredes de esmeraldas.
Su suelo de sueños y aroma de amor.

Un tálamo de brisa enamorada
donde te querré para toda la eternidad,
donde cada amanecer, envuelta en tu abrazo,
crearé lluvia de justicia para el mundo

Sakkarah

Un sentimiento.

Un sentimiento.

 Un sentimiento ambiguo me colma el alma
Aún desconfío, y la frialdad hiere.
De luto vestí el corazón por siempre,
Pero late bajo el ropaje.

Nadie verá mi majestuosa mirada
Distante y perdida, aparentando frialdad.
Nadie abarca mi secreto.

Tras el telón, mis sueños.
Dulces, ingenuos.
Lagrimas que caen al sinsentido.

Sakkarah

Me sorprendí...

Me sorprendí...

Me sorprendí con las mejillas mojadas por las lágrimas, se ha humedecido de nuevo el alma.

En mi pensamiento camino, y camino, no muy rápido, pero sin detenerme. No sé si reflexiono, pero no miro hacia atrás por miedo. No quiero envolverme en los lugares que no se me quiere. Aún las manos llevan cariño que repartir, pero con un pañuelo las voy limpiando. Ya no deseo dar nada más.

Las palabras no son ciertas, no te expresan la realidad. Uno las va atesorando, para que un buen día caigan huecas en el suelo y se rompan. Miraste dentro de ellas, y sólo había un eco de mentira.

Te piensas en el corazón de muchas personas, y un buen día te das cuentas que ocupas tanto que no cabes, que ya no hay espacios para ti. Ese día das la vuelta, sola, y caminas así, como yo camino, en mi pensamiento, alejándome de todo, aunque me vea inmersa en ello.

Hoy, y en adelante, guardaré silencio, incluso entre mis palabras, el alma queda en silencio, y no quiero romperlo.

Sakkarah

Todo está...

Todo está...

Todo está en no cerrar las puertas a la vida nosotros mismos. Es nuestra mente quien decide la realidad de las cosas. La existencia es un sueño desgranado.

Me gusta un entorno variopinto en personajes, sin acepción para la amistad, con capacidad de albergar la tolerancia en grado sumo. Un lugar sin elitismos ni arrabales.

La sombra del fracaso se diluye para terminar siendo humo embotellado. Sólo es enorme la sombra del mal, infatigable viajera en pos de su presa; pero destituiré toda manzana tocada.

No me recluiré en la noche, pues cada día dejo el abandono colgado en el perchero. El polvo y la polilla lo terminarán carcomiendo. Mi mano de aire rozará esa piel aún desconocida, y el peso de mi entraña se hará leve para el vuelo.

Sé que no me hará falta frotar la lámpara.

Sakkarah

A veces.

A veces.

A veces al tener mi mano entre la tuya,
te amo tanto que creo que te aprieto,
que lo tienes que notar.
Cuando me vas a besar
se detiene mi corazón,
es tanto el deseo, es tanto el amor?.

Si pudiera pasar la vida
envuelta en tus caricias,
si cada beso hiciera de la vida
una eternidad, y de la distancia
un simple polvo de estrella?

Escuchar las melodías a tu lado
y querer vivirlas
y querer fundirme
en un baile apasionado
y sentir miedo de tanto amor.
Asustarme yo misma
de esta pasión que siento

Al despedirme de ti, guardo silencio.
Un silencio de preguntas,
queriendo adivinar
cuando será la próxima vez.
Una tristeza de saber que yo me quedo
y que mi vida sigue su viaje.
Se me desgarra el alma

Sakkarah

Mercurio se encoge.

Mercurio se encoge.

Mercurio se encoge, y yo aquí preocupada en mis problemas. Se le han abierto varios cráteres repentinamente, igual que a mí. El alma se resquebraja, y uno no sabe que hacer, sólo que tiene que seguir. Sólo hay dos opciones, muerte o vida, y de momento voy apostando por la vida.

Mercurio ha dado muchos dolores de cabeza a la astronomía; mi corazón está haciendo lo mismo conmigo. Ellos van cogiéndole el tranquillo, yo de momento no me hago con el; pero se me van presentando las cosas con claridad, tal como son. La verdad siempre suele salir a la luz.

Mercurio es el planeta más cercano al sol, y este último es el único capaz de adormecer mis penas, de hacerme sentir bien.

No sé si Mercurio va perdiendo parte de su núcleo, pero tengo claro que yo ya no voy a perder más valores por cosas que no merecen la pena.

Sakkarah

El fuerte viento...

El fuerte viento...

El fuerte viento de la vida va desnudando mi alma. Sin protección me expongo, tanto a los rayos de luz solar, como a las brumas. La lluvia de mis ojos de nube regó senderos intransitados, y cada tormenta me sacudió, y zarandeó sin piedad. Aún en pie, trato de sostenerme en el corto espacio que el tiempo ya me brinde.

Mis manos intentaron amasar ternuras, quedando vacías al escapar el aire entre sus dedos. Se entrelazan una a otra, apoyándose en su soledad.

Dañada fui en cada comparación. Ni cielo, ni agua. Tierra árida donde las flores no crecieron.

El alma no tiene piel que se pueda acariciar, pero mil alfileres se van clavando en ella, dándole la forma de un sentimiento.

Sakkarah

Si algo...

Si algo...

Si algo quiero sepultar, no muere
Sino que ata a la condena.

Dejo abiertas mis manos a la caricia del aire,
O al roce de la sorpresa, de lo desconocido.

Él mermó el cupo de su santuario,
Y yo amplio mi capa de acogida
Preparada para un gran vuelo

Hay un hilo de seda
que quiero cortar sin lastimarme los dedos.
Se hace resistente al dolor, se multiplica.

Ya no se descuelga rocío por las pestañas
Y no es duro el corazón,
Pero la esperanza es compacta.
Un duro bloque de granito.

Entre dos sombras camino
Voy haciéndome paso hacia la luz
Agotador sendero al que no veo fin

Sakkarah

Expiacion. Más allá de la pasión

Expiacion. Más allá de la pasión

Estaba empecina en mantener en mí la pasión de un amor al que pusieron fin. De nada sirve luchar contra las causas.

Hoy doy descanso a mi alma, convencida de que pervivirá más allá de mí, de él; en cada novela que trate sobre amores truncados. Le besaré en los labios de cada lector, ellos recrearán mis caricias, y revivirán mi dolor.

El sentimiento puro, tiene un latido eterno que nada ni nadie puede acallar.

Sakkarah

El amor en los tiempos del cólera.

El amor en los tiempos del cólera.

No concibo un amor donde el otro no sea mi centro, o yo no sea el de él. Un amor de enamorado compartido, no sólo no es un gran amor, sino siquiera le podría dar ese nombre a ese sentimiento.

Si uno ama con locura y no puede vivir el amor, lo guarda en una urna de cristal, entre algodones, con cintas que lleven los colores del iris, y...se decide a vivir. Puede ser una larga espera, puede merecer la pena o no; pero como no queda otro remedio, se saca un bloc para empezar a enumerar las aventuras que le harán a uno sentirse vivo durante la conservación del gran sueño.

Quien sabe si después de 623 interesantes apuestas, se pueda retomar el gran amor por el que se vive. Un instante de felicidad total puede acontecer, o no; pero sí se puede mantener una esperanza aprovechada.

Quizá una gran experiencia llegue a lograr que todo sea posible.

Es tu alma.

Es tu alma.

Es tu alma el tesoro que llevo guardado en el velero de mis sueños. El hallazgo que me llenó de felicidad.

Sakkarah

Me falta...

Me falta...

 Me falta el empuje del viento,
Van mis pasos cansados de soledad.
Largo el camino de quién sabe dónde.
Agobia la losa de lo que no fue nunca.

Ni tristeza me queda en las manos.
La sombra me rodea
Inerte estoy en su círculo
Y no deseo la luz.

Ya no admiro a las aves
Ni anhelo la hierba bajo mi cuerpo
Pétalos desparramados
Y verdín en la piel de mis manos

Todo lo aniquilo.

Sakkarah