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BUCANERITA

Mío

En el olvido

En el olvido

Cada lágrima que tu derrames
será un estremecimiento que sentiré en la distancia.
Con mi mano halada la secaré sin dejarla resbalar.
Como brisa, te sujetaré en tu vuelo por los sueños.
Seré luz sobre la nieve cuando sientas que tu corazón se enfría.
Como el sol acamaré tus sentimientos como campos de espigas.
Seré lluvia en la sequedad de tus afectos.

Cada mañana sentirás en tu rostro mi caricia.
Mariposa de vivos colores me tornaré en tu risa.
Y esa estrella olvidada, la irisada, velará junto a mí siempre por ti.
En esta eterna distancia que pusiste, allí estaré.

Sakkarah

Tantos adioses...

Tantos adioses...

Tantos adioses en silencio he dicho....
De mi vida hice poesía en tu amor
Y el tiempo y la distancia
me arrebatan tu presencia

Te guardo como lo más bello de mi corazón
y ahí tu me das esa luz
que va abriendo caminos en la vida

Parece mentira tanta soledad con tanto amor,
pero el alma es así,
se repliega quedándose quieta en un rincón

Cuantos momentos de felicidad,
instantes divinos que pueden
con cada dolor que acude a este corazón

Tu voz...sólo tu voz apaga toda inquietud

Sakkarah

Pensamientos.

Pensamientos.

Si al menos hubiera podido ser historia…pero lo mío es un paso a la nada, al vacío. No dejé rastro. Si hubiera sabido crear belleza a mi paso…pero ni me dio tiempo ni me dejaron. Siempre fue algo plural, no sólo mío, siempre fui lal última. No dio tiempo a que se fijaran en lo que yo podía dar. No querían lo que yo ofrecía.

Sólo dejé vacío. MI castillo, y mi mesón quedarán difuminados en la niebla. Mis ojos no los podrán volver a ver. No le veré conversar con sus gentes Él no supo ver el amor en mi mirada mientras hablaba.

Sakkarah

Han pasado los días.

Han pasado los días. Han pasado los días, y no en balde. Yo corro queriendo recuperar lo perdido, pero me rinde el desánimo ante lo imposible. Toda mi voluntad está trabajando al servicio de quererme, y sentiría que fuera en vano.

Hoy me vino el día triste, por perderme entre jeroglíficos, que ya no me deberían decir nada: por presentir los juegos que a mí me arrebataron. Todo se cambia, la vida es puro cambalache, y yo fui una mota de polvo en la hombrera de un abrigo. Se me sacudió si piedad, y fui cayendo lentamente hasta posarme en el suelo. Mis gritos, mi desgarrada voz, no tuvieron unos oídos que le prestaran atención. Hicieron eco en un duro mármol, frío como la muerte. No hubo poesías para mí, ni siquiera una palabra para intentar retenerme.

No seré yo la pared con la que se encuentren un día; tampoco estaré para presenciarlo, pero ese día seré un silbido en su oído, un recuerdo que en esos instantes dará una punzada en el estómago, un vahído.

Un año de dolor y de impotencia, me lleva a no creer ya en casi nada. Hoy sé que hay corazones que no son de carne, sino que son granito. He aprendido muchas cosas, pero ninguna buena.

Sakkarah

Mis ojos...

Mis ojos... Mis ojos soñadores veían los rayos de sol; intensos, acariciantes....Eran mis ojos que soñaban despiertos. Soñaban con cosas sencillas cubiertas de puro amor. Soñaban la belleza de haber encontrado la otra parte de mi alma...eran mis ojos, era mi corazón enamorado que traspasaba esa nube que desde un principio velaba el sol, lo nublaba.

Si una venda de mis ojos caía, yo la recogía y la ponía en su sitio. El me quiso quitar todas las vendas, quiso que viera la nube, esa nube por la que el sol no acariciará mi piel, por la que no se cumpliran mis sueños. No pude recoger las vendas me enseñó la transparencia de su desamor, del amor que jamás será mio, ni fue mio.

Enamorada de ese sol que lo envuelve la nube, la lluvia cae de mi alma, va regando y regará el camino de la vida, de mi vida.

El sol no supo calcular mi gran amor, mi mirada no pudo enamorarle.Estrella cercana que jamás me entregará su amor.

Moraré en el país de la sombra con la lluvia intensa. Ya no pondré mis ojos en su luz. Bajo la vista con tristeza y vergüenza. Fui un punto en el Universo al que lo rayos del sol no pudieron detectar

Sakkarah

Hoy

Hoy

Hoy el viento lleva tu aroma,
joya de diamantes en mi corazón.
Estrella que quiero hacer cercana
y sostener dentro de mí
Verso que acaricia,
Suspiro de amor.

En el intenso azul quiero mirarte,
inmenso como el mar, tierno como la ola.
Sueño con la melodía de tus manos
al acercarte a la orilla.
Pluma de ilusiones que dibuja sentimientos

Hoy...te amo

Sakkarah

Tu mirada.

Tu mirada.

Temo mirarme en tus ojos.
A veces surges imponente
y no comprende mi alma
Quisiera que ellos fueran
agua clara en mi mirada

Si llenarlos pudiera de luz,
De color y de vida....
Si dejaras que tan sólo
miraran acariciantes
y su dureza olvidaran...

Los llenaría de sueños
Los cubriría de amor

Sakkarah

Me doy al vuelta.

Me doy al vuelta.

Mi corazón te nombra a cada instante,
repite tu nombre mil veces.
Quizá te llame sabiendo que nunca acudirás

Al acostarme dejo vagar mis pensamientos
para que esa noche acudan
los sueños no creados por mi,
pero es un intento inútil

Y veo tu sombra de espaldas,
la oscuridad de mi soledad


Tu rostro pasa ante mis ojos
como melodía de nieblas que se deshacen
El dolor acude queriendo vencer mi voluntad.
Hay veces que puede tanto.....
que no me queda otro remedio que sucumbir.
El arrepentimiento llega al ver la indiferencia.

Te pienso en tu vivir, en el que yo no entro,
en el que no queda un hueco
ni siquiera para un recuerdo
y quiero darme la vuelta.
Andar, andar sin rumbo
hasta perderme para siempre;
pero el corazón va anudando
la estela que a ti siempre le une.

Y doy la vuelta amando,
llena de rabia y amor

Sakkarah

Era un hada.

Era un hada.

Era un hada un poco menudita y...no muy hermosa, pero era un hada buena a la vez que muy traviesa. Dormía en las nubes, se columpiaba en las hojas, les tiraba del rabito a los conejos....Los ositos las abrazaban al verla, las comadrejas igual y...los murciélagos blancos. Todos la querían mucho, pero ella no era feliz en su mundo

Un día le dijo al viejo árbol: "Yo he soñado con un ser humano, es más bello que todos los habitantes del bosque, quiero ir tras él. Yo poseo mucho amor y sé que el me querrá tanto o más que los ositos y comadrejas" El árbol la dijo: " Sueñas muy alto, tu no eres para humanos, tu lugar es este bosque y quizá no consigas el sueño nunca"

El hada le contestó: " Siiiii, lo conseguiré, soy el hada del amor, cómo no me va a querer?" "Si no lo consigo, me destierras, pero te lo traeré y habitará con nosotros. seréis todos felices"

El hada partió tras su sueño llena de ilusión y conoció al humano y paseo con él. Conoció por vez primera la felicidad. Cantaba, reía; todo era más maravilloso que en el bosque.

Un buen día se encontró con una humana, y no miraba con buenos ojos al hada...Se dio cuenta que era la pareja de su hombre y....no sabía que hacer. No quería renunciar y sabía que debía. Al bosque ya jamás volvería. Le habló al hombre de su sueño, pero él tenía otro más bello que el de ella, pero no con hadas, con la humana.

El hada desesperada vagaba y vagaba, pero no se alejaba de él. Pensó que si era el hada del amor, tendría derecho a estar con el humano. Se equivocó el hada. El árbol era sabio. El humano y su mujer fueron felices porque el hadita desapareció.

Se sentía sola, triste, con miedo. Ya el bosque no era su casa y esa tierra tampoco. A dónde podía ir? El humano la decía que habría muchos que la querrían, que se fuera con otro, pero ella....solo quería ese sueño que nació con ella y era eterno, nunca podría tener otro.

Vagó,. volvía, se iba...y..un día buscó un rosal marchito y...en una rosa seca y casi sin pétalos se escondió. Durmió pensando en su sueño y ya jamás quiso despertar. La lluvia, el frío, los hielos acabaron con ella, pero, su amor quedó y dio vida a ese rosal, que resultó silvestre. El rosal es el más bello que existe, pero ya nadie ni humano, ni del bosque sabrá encontrarlo. Solo lo encontraran las parejas de enamorados que amen con amor verdadero y podrán cortar una rosa para su amada

Sakkarah

El mundo con ilusión.

El mundo con ilusión.

Cuando se van las ilusiones, los sueños. ¿a dónde irán a parar? No se pueden perseguir ya. En la huida corren mucho. Sólo queda la conformidad.

Yo Fantasía, no fui capaz de mantener una ilusión, de conseguir un pequeño sueño que no pedía demasiado

El mundo de Fantasía está vacío, ya no tiene hadas buenas, ni estrellas que escuchan. Ya no tiene fuentes de amor, ya ha quedado desolado.

No volveré a soñar, no seré fantasía. Sólo me queda el nick

Adios mundo lleno de belleza, de esperanza e ilusión. El mundo es para las personas que pisan fuerte la realidad más cruda, la parte más fea de la vida. Por eso mi mundo, como yo, como mi alma, quedan vacios

Los llenaré de soledad, de lágrimas contenidas, porque ya no quiero llorar

Sakkarah

El huerto.

El huerto.  

El huerto estaba precioso, lleno de hermosura. El aire que respiraba era de amor; amor que sus dueños le prodigaban siempre. Estaba ufano con todos sus árboles, hortalizas y flores.


 

Sus rosas eran las más primorosas de la región; decían que las cuidaba un hada muy bella; era el hada Estrella irisada. Su amor la había llevado hacia ese huerto y nunca quiso separarse de él. Su amado príncipe ya no estaba; pero la esperaba en un lucero, el lucero más radiante que había adquirido para cuando fuese su amada a encontrarse con él.


 

En este lindo huerto se encontraba una higuera, era hermosa y estaba adornada con gráciles hojas de bordes lobulados. Sus flores daban un fruto del que todos decían era dulce y agradable; pero...su verdadero fruto eran las pequeñas semillas que se encontraban en su interior.


 

Eran semillas de amor, el gran amor que se encuentra en lo escondido.


 

Era muy presumida y coqueta esta higuera, pues sus semillas estaban enamoradas de un hombre muy apuesto y bello. Un hombre sensible que la cuidaba.


 

Este amor a veces la hacía sentirse triste; pues su dueño, el que la prodigaba tantos cuidados, se alejaba de ella por temporadas. Pero en el fondo nunca se dejaba abatir, ni dejaba de dar fruto, pues sabía que él la amaba en la distancia. Sabía que ese amor los mantendría unidos para siempre.


 

Sus frutos, llenos de deleite, brotaban como un regalo para su enamorado. Él la mimaba y cuidaba, no le importaban todos los trabajos que ella le pudiera dar, pues la amaba.


 

El amor engendra más amor, por eso este huerto, que estaba tan lleno de él, dio unas rosas tan lindas y una higuera enamorada.


 

Los sentimientos no entienden de distancias, de colores, de hombres o plantas, hadas o príncipes. El amor sólo entiende de ternura, cariño, adoración, caricias... y de melancolías y suspiros...

Sakkarah

Aún no te he visto.

Aún no te he visto.

Aún no te he visto y tiemblo al pensarlo.
Es tanta felicidad, tanto sentimiento,
que hasta me asusta

Necesito tanto estar en tus brazos,
sentir tu piel….
No puedo vivir sin tus caricias

Cuando te veo aparecer me olvido del mundo,
ya sólo existes tu.
Me siento en una nube
de la que jamás querría bajar.
Si en los ojos se ve el amor..
tú que no verás en los míos?
Intento que mi mirada
sostenga tu imagen preciosa
para guardarla por mucho tiempo en mi corazón.
Nunca sé cuando será la última vez,
pero sé que te llevaré siempre
e intento guardarte, retenerte en mi.

Esa imagen tuya que guardo
es la que me da fuerzas para resistir tu ausencia.
Esos bellos recuerdos me acarician el alma
y cuando no se de ti busco en las poesías
la ternura que me hace falta

Te sueño en el día
y te vivo en cada madrugada

Sakkarah

Doy gracias.

Doy gracias. Doy gracias al sol porque acaricia tu piel
y sé que la luna baña tus sueños de plata y amor,
La brisa te acaricia antes de entrar
en tus profundos sueños

Sakkarah

Viene a la palabra.

Viene a la palabra.

Viene a la palabra la bruma de un gran naufragio, de un velero fantasmal que en su día se adueñaba de los océanos.

En proa, una mano cubre del sol a una mirada que quedó perdida en un horizonte misterioso. Sus ropas mojadas se ciñen a las formas de su cuerpo, y el aliento del aire aún no las pudo secar.

Una balsa, a modo de altar, se acerca a sus pies. Ya sólo queda un paso para el holocausto; un instante de eternidad en el que pasará a ser humo para los dioses. Ellos, sedientos de desdichas, la esperan.

Un poema de amor inacabado, un instante que dará paso a la nada.

Sakkarah

No subió...

No subió... No subió muy alto, desde joven partieron sus alas. Se aferró a un águila para volar, el no va más de la perfección, el arquitecto del amor, la maquina pensante de la seducción. Pobre pichón confiado que pretendía escapar de su palomar.

El águila le posaba en la cueva oscura de la espera donde el pichón soñaba. Sus alas pocos ungüentos recibían para la cura, no podía atreverse a volar. Los verdes prados, las agrestes montañas, los cristalinos ríos y las playas doradas, sólo cabían en su imaginación.

La oscuridad de la cueva ha ido destruyendo sus ilusiones. La herida de sus las alas se ha hecho más profunda. Ya no se queja, ya no espera la extraña visita del águila. Sólo siente una presión diaria en su cabeza, algo le anuncia que no es una presión cualquiera, que puede tener el nombre terrible de la muerte.

¿Terrible? Quizá sea la culminación de un sueño no soñado, quizá ese día encuentre una luz que le haga entender el vuelo del águila. Puede que al traspasar esa barrera que tanto teme, el águila comprenda esa mirada. Tarde, tarde para el águila; nunca para el pichón herido que no llegó a paloma.

¿Cuánto durará la espera de la muerte? ¿Cuándo la presión de la cabeza no le dejará despertar?

Sakkarah

Creador de sueños.

Creador de sueños.

Creador de sueños y fantasías
Mago del amor,
Herido por la vida
Y herido en los sentimientos
Asido a las alas del dolor

Te anclaste en el dolor
Mezclado de pasión
Y no quieres sufrir
Y sufres sin vivir

Te agarras a la vida
Y sus placeres
Pero pones el dolor
Y la distancia en ellos

Tus heridas te reclaman
Y no vuelves
La fantasía cruzó tu camino
Pero las fauces del dolor
Te sujetan con fuerza

No supiste encontrar
Los misterios del sueño
No diste tiempo
Corres con prisa alada
Para retomar tus heridas

Te anclaste en un amor
Que no disfrutas
¡Corre buscando placeres!
Corre……
Te espera el pasado

Las constelaciones,
Los bosques y sus hadas
Se ponen a tus pies
Todas las estrellas te abrazan

Llevan música, alegría
Pasión y ternura,
Pero no llevan la marca
Del engaño, del dolor

El reino de la fantasía dormirá,
Se perderá en los sueños
Las estrellas pacientes
Esperan en el firmamento
Pero tu te tienes que aferrar
A tus viejas heridas
Sin volver a ellas

Las sabias estrellas velan
Sabiendo que su mago,
El creador de sueños
Jamás volverá

 

He visto...

He visto...

He visto razonar los adioses, y desechar la obsesión. Triste concluir perdiendo el valor que poseemos, cediéndolo  para la fortaleza de otros que quizá ni lo merezcan.

 

Amé, y viví una experiencia confusa. Libre ahora estoy para continuar el camino después de la bifurcación. Ahora es el momento de tomar lo que la vida me va dando.