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BUCANERITA

Viene a la palabra.

Viene a la palabra.

Viene a la palabra la bruma de un gran naufragio, de un velero fantasmal que en su día se adueñaba de los océanos.

En proa, una mano cubre del sol a una mirada que quedó perdida en un horizonte misterioso. Sus ropas mojadas se ciñen a las formas de su cuerpo, y el aliento del aire aún no las pudo secar.

Una balsa, a modo de altar, se acerca a sus pies. Ya sólo queda un paso para el holocausto; un instante de eternidad en el que pasará a ser humo para los dioses. Ellos, sedientos de desdichas, la esperan.

Un poema de amor inacabado, un instante que dará paso a la nada.

Sakkarah

No subió...

No subió...

No subió muy alto, desde joven partieron sus alas. Se aferró a un águila para volar, el no va más de la perfección, el arquitecto del amor, la maquina pensante de la seducción. Pobre pichón confiado que pretendía escapar de su palomar.

El águila le posaba en la cueva oscura de la espera donde el pichón soñaba. Sus alas pocos ungüentos recibían para la cura, no podía atreverse a volar. Los verdes prados, las agrestes montañas, los cristalinos ríos y las playas doradas, sólo cabían en su imaginación.

La oscuridad de la cueva ha ido destruyendo sus ilusiones. La herida de sus las alas se ha hecho más profunda. Ya no se queja, ya no espera la extraña visita del águila. Sólo siente una presión diaria en su cabeza, algo le anuncia que no es una presión cualquiera, que puede tener el nombre terrible de la muerte.

¿Terrible? Quizá sea la culminación de un sueño no soñado, quizá ese día encuentre una luz que le haga entender el vuelo del águila. Puede que al traspasar esa barrera que tanto teme, el águila comprenda esa mirada. Tarde, tarde para el águila; nunca para el pichón herido que no llegó a paloma.

¿Cuánto durará la espera de la muerte? ¿Cuándo la presión de la cabeza no le dejará despertar?

Sakkarah

Diario de uno más

Tristes recuerdos.

Creador de sueños.

Creador de sueños.

Creador de sueños y fantasías
Mago del amor,
Herido por la vida
Y herido en los sentimientos
Asido a las alas del dolor

Te anclaste en el dolor
Mezclado de pasión
Y no quieres sufrir
Y sufres sin vivir

Te agarras a la vida
Y sus placeres
Pero pones el dolor
Y la distancia en ellos

Tus heridas te reclaman
Y no vuelves
La fantasía cruzó tu camino
Pero las fauces del dolor
Te sujetan con fuerza

No supiste encontrar
Los misterios del sueño
No diste tiempo
Corres con prisa alada
Para retomar tus heridas

Te anclaste en un amor
Que no disfrutas
¡Corre buscando placeres!
Corre……
Te espera el pasado

Las constelaciones,
Los bosques y sus hadas
Se ponen a tus pies
Todas las estrellas te abrazan

Llevan música, alegría
Pasión y ternura,
Pero no llevan la marca
Del engaño, del dolor

El reino de la fantasía dormirá,
Se perderá en los sueños
Las estrellas pacientes
Esperan en el firmamento
Pero tu te tienes que aferrar
A tus viejas heridas
Sin volver a ellas

Las sabias estrellas velan
Sabiendo que su mago,
El creador de sueños
Jamás volverá

 

Tal vez después.

He visto...

He visto...

He visto razonar los adioses, y desechar la obsesión. Triste concluir perdiendo el valor que poseemos, cediéndolo  para la fortaleza de otros que quizá ni lo merezcan.

 

Amé, y viví una experiencia confusa. Libre ahora estoy para continuar el camino después de la bifurcación. Ahora es el momento de tomar lo que la vida me va dando.

Un viernes...

Un viernes...

Quisiera quejarme, pero sería de vicio…¿Qué más le puedo pedir al día? Bueno…pedirle, le puedo pedir mucho, pero ya bastante inconformista soy yo, como para encima ser exigente.

 

Es cierto que me sentí muy mal, que fue un mal rato en la espera de la consulta del médico; pero pasó, y lo bueno es que mi revisión está bien. Además, ya me he quitado una cosa de encima para algún tiempo. ¡Lo que es la pereza…!

 

Ayer me acosté disgustada y triste, pero ya parece que solucioné mi enredo. Esta vez, estaba ya dispuesta a no intentar arreglarlo, como todo. Me voy dando cuenta, que si arreglo mucho las cosas, quizá, lo que esté forzando, es la maquinaria.

 

Hay gente que siento que se aleja…pero no voy a estar buscando siempre al resto, no. Eso ya no puede ser

Aprender a bailar.