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BUCANERITA

Siempre...

Siempre...

Siempre se dice que es mejor la realidad que el sueño; pero para realizar, primero hace falta haberlo soñado. Lo malo es cuando el sueño que tenías se evapora, aunque la salida es fácil, dejarlo atrás, ya llegará otra cosa que te haga ilusionar. No tienen por que ser los sueños elevados, los hay muy cercanos. En todo lo que hacemos nos perpetuamos.

A veces, tras el dolor de los sueños rotos, te encuentras un mundo lleno de cosas positivas, que te hacen crecer. Quizá sea más importante repartir luz, que alcanzar una estrella.

Una sola lágrima puede ser más bella que mil gotas de rocío. Un buen ejercicio es encontrarse con lo que diariamente te viene, y hacerse consciente de cada instante. Intentar descifrar la vida es entretenido, y quita muchos malestares. Aquellos que nos producen las cosas que perdimos.

Un sueño no nos tiene por que llevar a otro mundo que no sea el que vivimos. Y la bellaza se puede encontrar esculpiendo la tosca realidad.

Sakkarah

En mi camino...

En mi camino...

En mi camino no había dudas, pero sí sueños.
Lejanos, adormecidos, llenos de esperanza.
Mis pasos eran lentos, perezosos,
no sabía que al final de ese camino te encontraría.
Hubiera volado si sé que tú eras mi final.

Paseando por él, un día, al levantar la cabeza,
te encontré y quise correr,
pero tu imagen se alejaba
y el camino se llenaba de piedras
que iba separando sin importarme el cansancio.
Un camino con espinas que se clavaban en mis pies,
y lloraba, pero seguía; yo estaba enamorada.
Lo abrupto del camino no me importaba,
por eso no paraba de luchar hasta que te alcancé.

Sentir tu ternura, tus caricias, estar en tus brazos…
Por un instante a tu lado, hubiera dejado la vida,
pero te tenía, y mis sueños volaron muy alto,
atravesaron nubes y se posaron en las estrellas
que dulcemente los abrazaban.
El camino era una estela de amor
que al pisarla se sentía suave.

Un día quise entretejer palabras para llevarte caricias,
y al levantar mi vista, tu imagen estaba otra vez lejana.
No importaba, no tenía miedo a luchar;
pero mis pies, que ya volaban,
encontraron el precipicio del vacío,
de la soledad, donde cayeron mis sueños.

Abrupto y largo el camino,
pero mil veces lo volvería a andar

 Sakkarah

A su tiempo.

A su tiempo.

A su tiempo llegó a mi,
nunca perdí la esperanza.
No hizo falta una primavera,
ni la caída de las hojas.
Sin buscarnos,
esa noche la luna quiso unirnos.
Amor de rutas difíciles e intrincadas,
de misterio, de magia....

Rápido se apoderó de mi entre sonrisas.
Ha vivido en quiméricos olvidos
y la llama siempre ardiente
atizada por el viento.
Lleno de heridas curadas
con ungüentos mágicos.
Las pócimas destilan del Universo

Con el calor vinieron las caricias,
los encuentros;
pero no olvido los intensos besos entre la niebla.
El frío del invierno ardía en los cuerpos
al sentir el paso y el arrepentimiento

Sakkarah

Un no saber.

Un no saber.

La hoja deslumbrante, con sus destellos que parecen fantasía, se va clavando dentro. Un corte limpio, mortal de necesidad, y ese dolor infinito que no se localiza.

En lo profundo, la mirada; impermeable a las aguas marinas. En el éter, imperturbable ante las pequeñas partículas que arrastra el aire. Y esa luz lejana, intermitente, que deja caer la vida como cera derretida. Nada se puede deducir de lo arcano.

Vibra en mi esta ansiedad desconocida. No es placer, es perdición. Un no saber dónde alojar los nervios.

Y el mar, sereno calla. Despiadada esta naturaleza que me da la espalda, que no me habla. La inmensa belleza vuelve su mirada altiva, y no localizo este infinito dolor.

Sakkarah

La vida…..mi vida…
Parecía perdida
Dispuesta a una eternidad
Y llegó el amor. Tu amor

Pasión hecha energía
Sonrisa del alma
Claridad del día
Fuego del sol

Esperanzas y sueños
Fracasos, fantasmas
Olvidos , lágrimas
Fuerza del sentimiento
Que resurge de cenizas

Corriente de un río
Serenidad del lago
Espuma de olas
Gotas de rocío

Amor de dulzura y fuerza
Amor de palabra y caricia
Amor de calor y fuego
Amor de estrella y luz de luna

Sakkarah

Hoy...

Hoy...

Hoy ha salido el sol, me siento feliz.
Decidí pasear sola.
El pueblecito estaba a esas horas lleno de silencio,
el sol vertía sus rayos sobre mi piel
y a mi me inundaba la serenidad.
Miraba las montañas a lo lejos,
y el verde bajo mis pies.
Tenía la sensación
de sentirme parte de la naturaleza
y me inundaba la felicidad.

¡Y mi amor?¡ Ah! No se me olvidaba,
el siempre camina junto a mi.
Mi mago se hizo montaña que me protegía,
sol que daba calor a mi piel
y hierba que acariciaba mis pies al pasar.
El no me deja, camina a mi lado

Sakkarah 2003

Respiro

Respiro

Hasta la locura hace pausa con el cansancio.
El corazón late despacio,
las palabras se vuelven remolonas,
y una serena decepción arropa el alma.

En la mirada el torrente, seco y apagado.
Alguien cometió un crimen sin sujeto.
Oculto y lejano paraíso
que se me va antojando impensable.
Le voy dando la mano
a la comodidad del aire, respiro.
La canción eterna del aliento de vida,
sosiego sin suspiro.

Sakkarah

Ya no

Ya no

Ya no siento el aleteo del pájaro en mi cuello. Al advertir la hierba al contacto de mi piel, no tengo donde posar aquellas ilusiones. No fue una historia, no; ni tan siquiera un cuento, pero murió lo que yo quise hacer eterno.

Las aves que un día anidaron en mi pecho, hoy emigran dejando el vago recuerdo de sus manos sobre mi talle.

Ya no me sacude el temblor de la espera, vuelvo a sostenerme como gacela herida, y al mapa que delimita mi silueta, le cayeron los montes y los ríos. Sólo las aguas de la incertidumbre le rodean.

Se abre una vereda entre los árboles, donde mi libertad pasea ya feliz. El ídolo que yo tallé en tierra quiso desmoronarse. Se escapo del molde de mis manos.

Tu voz, que sale al encuentro, se siente ya lejana. Mataste el eco de ella en mi garganta.

Sólo humo sale de las entrañas que ardían.

Sakkarah

Verte aparecer.

Verte aparecer.

Si tu supieras lo que es verte aparecer
Es como cuando llega la primavera,
que todo lo viste de color.
Es como cuando sientes frío y sale el sol.
Lo mismo que la sensación de un niño
al ir a ver los juguetes
que le dejaron los Reyes Magos

Sakkarah

Pienso en ti

Pienso en ti

Intento abrazar las flores
para que dejen en mi ser
el color y la hermosura.

Todo es bello alrededor
en este silencio y soledad.
Al fijarme en ellas,
saltan lágrimas de ternura,
quizá la sensibilidad a flor de piel
de una enamorada.

La serenidad me invade,
el paisaje es un sueño de hermosura
en el que me mantienen
la luz el aire y la hierba.

Pienso en ti
y la brisa va acariciando
los momentos de tu presencia.
El recuerdo acude envuelto
en una sonrisa alegre,
en un suspiro de incertidumbre,
de espera.....

Sakkarah

Nada

Nada

Tantas veces me di en la vida, tantas no dejé de intentarlo por saber que era sólo un parpadeo, que mañana no podría estar... Y aún así va a ser tarde para mí. Por amor deje, en ocasiones, mi dignidad colgada en un perchero. Salí con el alma desnuda y volví con ella hecha jirones.

Mis labios nunca sellaron mis palabras, y ellas no supieron devolverme el eco para aplacar la tristeza; pero ellos no dejaron la mueca aprendida de la sonrisa. Poco pedí, y, en igual medida, fue escaso lo que recibí. No busqué apoyo, y no hubo una columna que sujetara mi espalda cuando sentí el cansancio de esta absurda existencia. No pude sujetarme a un brazo que diera seguridad a mis pasos.

Los contratos solo fueron para mí papeles, y no por ello dejé de estar asida a sus orillas para no rasgarlos. En cielos azules envolvía cada promesa, y todas ellas se convertían en noche. Emprendí caminos con los pasos contados, sólo pude ser arquitecto de entradas al garaje del sin sentido. Mis ojos se perdieron en horizontes de ensueño, y al alargar la mano, la niebla todo lo inundaba.

Hoy he aprendido que yo misma soy la nada.

Sakkarah

En la monañat

En la monañat

En un pinar, muy escondida y rezagada al lado de un árbol, vive una flor violeta que creció con amor y lágrimas. A su lado crecía la flor más bella. Una rosa silvestre blanca, que siempre estaba adornada con gotitas de rocio.

Al ver su gran belleza se la llevaron del lugar y la pobre flor violeta que estaba enamorada de ella, quedó en completa soledad.

Pasa el viento y no se troncha, vienen sequías y ella sigue igual. La flor violeta que crece cerca del árbol de la soledad, no se marchitará jamás. Su corazón siempre vivirá por su amor a la rosa.

En la montaña hay amor, hay soledad

Sakkarah 2003

Tantas veces...

Tantas veces...

Tantas veces me di en la vida, tantas no dejé de intentarlo por saber que era sólo un parpadeo, que maña no podría estar... Y aún así va a ser tarde para mí. Por amor deje, en ocasiones, mi dignidad colgada en un perchero. Salí con el alma desnuda y volví con ella hecha jirones.

Mis labios nunca sellaron mis palabras, y ellas no supieron devolverme el eco para aplacar la tristeza; pero ellos no dejaron la mueca aprendida de la sonrisa. Poco pedí, y, en igual medida, fue escaso lo que recibí. No busqué apoyo, y no hubo una columna que sujetara mi espalda cuando sentí el cansancio de esta absurda existencia. No pude sujetarme a un brazo que diera seguridad a mis pasos.

Los contratos solo fueron para mí papeles, y no por ello dejé de estar asida a sus orillas para no rasgarlos. En cielos azules envolvía cada promesa, y todas ellas se convertían en noche. Emprendí caminos con los pasos contados, sólo pude ser arquitecto de entradas al garaje del sin sentido. Mis ojos se perdieron en horizontes de ensueño, y al alargar la mano, la niebla todo lo inundaba.

Hoy he aprendido que yo misma soy la nada.

Sakkarah

Mi mar.

Mi mar.

Mi mar es un mar tranquilo, de orillas verde esmeralda, lleno de esperanza, cargado de amor.

Un mar poblado de sirenas que te llaman para que tu te acerques. Mis aguas son transparentes, para que en ellas puedas ver todo el amor que siento por ti. Mis olas te acarician la piel. No me revuelvo, cuando lo hago me dura poco, no quiero agitarte con las aguas embravecidas…yo soy un mar de amor sereno, pero llevo toda la sal de la pasión.

Nunca verás mi fin en el horizonte, este amor no termina, solo te espera. Mis aguas la surcan veleros de sueños, llenos de color y de alegría. Siempre me verás llegar a la orilla, extiendo mis brazos verde esmeralda por si algún día me dejas que te abracen. Mi mar es el más bello, porque el amor que contienen sus aguas es un amor hacia la persona más maravillosa de la creación.

La vida te ha hecho muchos regalos, pero el principal tu libertad. También quiso crear un mar de amor para ti, el mio. Un mar que espera paciente, que espera por tu libertad.

A mi la vida me ha regalado dos cosas muy bellas: Este sentimiento por ti y la esperanza, para que nunca la pierda en tus vuelos de gaviota, para que siempre te espere y poder acariciarte con mis olas

Sakkarah

Aquel día...

Aquel día...

Aquel día hubiera querido saltarme el ritual de la comida, como hoy quiero saltarme el ritual del recuerdo continuo.


Intento sujetar mis manos para cambiar las letras, pero aprendieron el camino de manera sobresaliente.
Probé el vino, como también probé el acíbar del olvido. Ya no puedo creer en la mirada que sonríe con ternura, ni en el inventado deseo.


Mi cabello va creciendo huérfano de tus dedos, y mis labios se sienten violados por la mentira. De mi garganta escaparon todos los suspiros haciendo de ella un túnel vacío.


Hoy no tengo tu mirada, ni la brisa es verde esperanza. Mis ojos se posan en el punto infinito de la duda.

Sakkarah

Su sencillez.

Su sencillez.

Su sencillez hace que uno se sienta bien a su lado. Un alma grande, sin arrogancia, donde las dudas propias no tienen lugar.

No se leer en sus rasgados ojos, pero su enormidad no me hace empequeñecer. Su palabra llana invita a la confianza. Esculpido en piedra, su sensibilidad se licua como la cera. Aún así, su fortaleza es de vidrio, tan diáfano, que se puede tropezar sin traspasarlo.

Su ternura mora en el espesor de las nieblas, a donde los pasos silenciosos y muy cortos, se encaminan. Allí las aristas de luz, las incógnitas, la magia...

Es sendero hacia un país desconocido.

Sakkarah

Escucho

Escucho

Escucho,
solo me viene el vacío,
pero la sonrisa cruza el aire

La fuerza de la fantasía
me transporta hacia mundos felices

Donde las murallas caen,
donde todo es maravillarse

El misterio se abre
a la luz y la naturaleza,
donde mi esencia se comprende

Y me siento mar, estrella, flor...

Sakkarah

Nadie

Nadie

El viento...la lluvia, copos de nieve
El trino de los pájaros,el zumbido de la abeja
Tu amor...música que eleva
Suena en mi corazón y me lleva hacia ti

Esta ansiedad que no calla...
Mi alma se desgarra al no estar a tu lado
Bajo mi árbol de sueños
Viajo a tus brazos y escucho tu corazón

¿Por qué impiden mi amor?
Mi corazón es libre, ¿por qué dañarlo?
Nada me separará de ti, nadie lo logrará
Mi amor contigo hasta la eternidad

Sakkarah

Gracias, amor.

Gracias, amor.

Gracias amor por la manera tan delicada de decírmelo. Sé que no me quieres hacer daño, pero me hubiera gustado más, de frente, sin adornos

Soy así, la verdad prevalece en mi, y me gusta aunque sea cruda. Yo me iré y dejaré de ser un estorbo en tu camino. Tu felicidad es importante para mí, porque te quiero con el alma

Nunca pretendí atarte, eres libre como el viento, como el agua del río, como el mar. Vuela alto amor, tú eres ave de altura

Este gran amor que nació en mi, este amor tan bello, no lo voy a dejar morir. Vivirá solo, pero vivirá. Lo llevaré apretado contra mi corazón en mis paseos por la vida.

Yo no soy ave, amor, mis caminos están en la tierra y no pude alcanzar tu vuelo. No pude ser nido donde tu reposaras, pero seré brisa que te empuje hacia la felicidad.

Pronto me iré, se que tengo que partir. Me iré en soledad, pero llevo conmigo un sentimiento precioso que no pudo ser correspondido.

Si algún día sientes que tu corazón quiere hablarte y te late algo insistente, ese día te querrá decir que parto hacia la eternidad y que cumplí mi promesa de amarte hasta el final

Se feliz, no quiero estorbar más tu felicidad, te envío un soplo de libertad

Te amo

Sakkarah 2003

Yo me pregunto.

Yo me pregunto.

La gente que guarda los bienes materiales atesorándolos, ¿para qué es? ¿Para que cuando se mueran los entierren con ellos? ¿Los disfrutarán allí?

La gente que no se da entera, que guarda al menos parte de sus sentimientos, ¿para qué les sirven? ¿Para que cuando llegue la hora que les cubra la tierra sean mejor abono para las flores?

No soy material, sé que me iré vacía, y me doy entera, porque las flores crecerán debido a la tierra el sol y la lluvia

Sakkarah