En el pergamino.
En el pergamino, el sueño,
con su puñado de polvo, arrinconado.
La sombra lo oscurece a mi vista
que siempre le atisba desde la lejanía.
Y su voz, en palabras reflejada,
yace sin avivar mi oído.
Invasor vencido sin resentimiento.
Hecha estalactita mi quimera.
Hoy sé, de ahí vendrá mi fuerza.
En salvaje albedrío me sustento.
Sakkarah
Cuando cae la noche el cielo se ilumina, mil lamparitas se encienden para alumbrar mi amor, y empiezo a soñar. Uno piensa todo el día, pero con el manto bordado de estrellas
.mucho más. Mi alma se queda muy sola, el peso del silencio es grande y se acaban las palabras. Intento buscar caricias por tantos sitios
.pero no, no las obtengo.
En un mundo compacto y homogéneo con valor y libertad
Hay tormenta, se oyen los truenos y empieza a granizar. ¿Por qué el tiempo se pone de acuerdo con mi alma? Graniza dentro de ella mientras mis ojos se posan en el vacío, ya no se que esperar. Tiene todo mi amor y mi persona, mi vida, mi corazón. Un amor con la fuerza de esta tormenta que estalla ahora, con la fuerza del huracán. Un amor más fuerte que la vida, porque llegará hasta el final, hasta la eternidad, pero no será un amor de libro, de palabra que adorna, es un amor de verdad regado con mis lágrimas como una flor delicada.